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“Las montañas se suben dos veces: una con el piolet, la otra con la pluma”. (Kurt Diemberger).


Y haciendo bueno el dicho del montañero austriaco, os presento una de las más bellas y sencillas excursiones para realizar, incluso en verano, por la parte central de la Sierra de Tramontana.

La salida se encuentra en el Mirador de Ses Barques, posición elevada desde la que se domina una parte de la Costa Nord, con el Puerto de Sóller y el Faro de Cap Gros a nuestros pies, según miramos hacia el Oeste.

Pto de Sóller 

Señal

Como el itinerario está bien indicado, iniciaremos un suave descenso entre campos de olivos, almendros y algarrobos hacia la curiosa fuente de Balixt, a la que llegaremos tras media hora de marcha. La fuente se encuentra al fondo de un pequeño túnel, cuyo propósito era evitar que el ganado bebiera en ella y la contaminara, ya que si entraba, no podía salir marcha atrás sin ayuda. Proseguimos una hora más caminando hasta llegar a las casas de Balixt d´Avall, que veremos anunciadas por flechas ofreciendo zumo de naranja, antes pasaremos junto a un viejo olivo que se asemeja a un fiero minotauro embistiendo.

Olivos viejos

Minotauro 

Font de Balixt

Balixt d´Avall es una antigua explotación agrícola y forma un bonito conjunto muy bien conservado de pura arquitectura payesa, situado en pleno corazón de la Sierra. Las casas cuentan con una torre, una curiosa ermita, varios patios y en sus alrededores, están expuestas antiguas herramientas que se empleaban en las tareas del campo. Hoy día es un alojamiento de agroturismo en un entorno natural privilegiado, donde uno puede aislarse del mundo y desconectar con toda garantía.

Balixt d´Avall 

Ermita Balixt d´Avall

Casa de Balixt d´Avall

Arado

Alojamientos  rurales Balixt

Ahora nos encontraremos más o menos en la mitad del recorrido y, tras la comodidad de los descensos deberemos subir el pequeño Coll de Biniamar y después dirigirnos hacia la Font des Verger situada en Sa Costera. Esta parte de camino es espectacular, pues se desarrolla por un sendero que recorre la cara Norte de la Sierra en paralelo a un Mediterráneo de profundo azul turquesa al que no podremos dejar de admirar. Llegaremos al Coll de na Polla, desde donde comenzaremos la bajada final a la Cala Tuent que, poco a poco, se nos irá desvelando entre pinos que llegan hasta el mismo borde del mar.

 

Sa Costera

Sa Costera2

Cala Tuent

Cala Tuent es una pequeña maravilla en su aislamiento, está situada en una especie de circo natural rodeado por las cumbres de la Sierra de Tramontana, entre ellas la del Puig Mayor, que podrá contemplarse si la cobertura de nubes no lo impide.

Cala Tuent2 

La excursión a pie es relativamente sencilla y puede realizarse con cómodidad entre 4 y 6 horas, lo que dependerá de nuestro estado físico, de los altos que realicemos para descansar o tomar fotografías, o del tiempo que empleemos en extasiarnos con los maravillosos paisajes de la Tramontana profunda. En verano conviene salir temprano para aprovechar el frescor de la mañana y las sombras que velan la cara Norte de la Sierra.

 No nos olvidemos de llevar suficiente agua, pues las montañas calizas son exigentes en verano y solo podremos reponerla a mitad del recorrido, en Balixt d´Avall y en el restaurante que se encuentra junto a Cala Tuent, en su punto final. Parte de los caminos son pedregosos, por lo que es recomendable calzar al menos unas buenas zapatillas de trekking y llevar un gorro y protector solar para la playa. Aunque en gran parte del itinerario no hay cobertura telefónica, es aconsejable cargar a tope la batería de nuestro teléfono antes de salir, sobre todo si fuéramos a caminar solos, sin olvidarnos antes de dejar dicho dónde vamos y a qué hora pensamos regresar.

La excursión figura en aplicaciones para smartphones como Endomondo (el GPS si que funciona sin cobertura de telefonía), muy útil en caso de pérdida o error. Si supieras interpretar planos topográficos, el más recomendable es el mapa excursionista de la Editorial Alpina, Escala 1:25.000, Sierra de Tramontana Sector Central, que se puede adquirir en las librerías de Palma y de Sóller.

Ses Barques-Cala Tuent

 La altitud máxima que se alcanza en esta marcha es de 400 m sobre el nivel del mar; el desnivel total acumulado es de 900 m, de los que 250 m lo son en ascenso y 650 m en descenso, por ello lo considero de dificultad media-baja para aquellos con un estado de forma física aceptable.

En las tiendas de aplicaciones para smartphones también encontraremos muchas gratuitas de altímetros, que nos ayudarán a conocer el nivel en el que nos encontramos.

La excursión no es circular, por ello es recomendable acceder al Mirador de Ses Barques en el autobús de línea que sale del Puerto de Sóller. Una buena opción para el regreso es hacerlo por mar, tomando uno de los barcos que,  procedentes de Sa Calobra, paran en Cala Tuent y que te dejarán en el Puerto de Sóller, pero atención, antes de partir aseguraos el pasaje de vuelta adquiriéndolo previamente en las oficinas de Barcos Azules y ¡ojo a los horarios para no quedarte en tierra!

Tramontana desde la mar1

Tramontana desde la mar2

Llegada al Pto de Sóller

Créditos: Fotografías del autor (para verlas en grande pulsar sobre ellas), excepto la del plano que es de Wikimedia Commons.

“A lui che guarda, tutto è svelato”. Al que ve, todo se le descubre. Refrán italiano. Era un día fresco y luminoso, de esos verdaderamente radiantes que preceden al largo verano balear, nubes deshilachadas añadían contraste al azulísimo cielo, la Plaza de la Constitución bullía de gente yendo y viniendo a sus quehaceres, uniéndose a aquellos que salían de la primera misa en la Iglesia de Sant Bartomeu, locales y forasteros llegados en tranvía se mezclaban para compartir café y zumo mañanero en las terrazas, bajo el escrutinio de los sempiternos abueletes acomodados ya en los bancos de la plaza, viendo pasar la vida ante ellos. Pza. Constitución  Tranvía Pto. Sóller Había llegado a Sóller, ese pueblo de Mallorca —antaño aislado por la Sierra de Tramontana— sin que ello supusiera un obstáculo para su prosperidad, dado el carácter eminentemente emprendedor de los sollerics que, saliendo a la mar a buscarse la vida, hallaron en Francia su socio comercial. Quería pasar varios días recorriendo el Sector Central de la Sierra de Tramontana, pero antes deseaba conocer mejor este pueblo, deambulando sin rumbo por sus calles y arrabales. Sierra de Tramontana Prosperidad comercial es igual a edificios de porte distinguido, construidos por aquellos que con su esfuerzo conocieron las mieles del éxito. En la plaza destaca el del Banco de Sóller, cuyo autor fue el Arquitecto Joan Rubió, discípulo de Gaudí y proyectista también de la fachada del Templo de Sant Bartomeu y según se le atribuye ,de Can Prunera, la lujosa mansión que hoy es sede del Museo Modernista de Sóller y que posee una bella escalera de caracol entre otros notables elementos arquitectónicos. El Hotel La Vila es otro maravilloso edificio modernista situado en el número 14 de la Plaza, cuyos interiores decimonónicos perfectamente conservados nos transportan a otra época y bien merecen una visita, previa solicitud de permiso para hacerla, pues se destinan al disfrute particular de sus residentes. Escalera Can Prunera Can Prunera Hotel Vila Escalera Hotel Vila ESFINGE CAN PRUNERA La actividad emprendedora se desborda en la calle de la Luna; me gustan los pueblos que conservan los nombres tradicionales en sus calles, de la Luna, del Sol, de la Mar . . . allí podemos ver un caballo engalanado que se asoma desde su box como queriendo saludar a los viandantes, tras haber ganado el Grand National; toreros de largas patillas y gitanazas con caracolillos —inusuales en Mallorca—, nos contemplan desde el interior de un escaparate; la antigua Librería Calabruix, de toda la vida y por desgracia recién clausurada y un gineceo metálico que se descubre apostado en la jamba de una ventana. Caballo engalanado  Gineceo Librería Torero y folclórica Y junto a la luz, el color surge en cada rincón. El color de las flores, de las frutas, de los comestibles, de los elementos decorativos y de la ropa de moda. Colores que añaden alegres pinceladas a la sobriedad monocromática de la piedra de marés de los edificios que jalonan las calles y les devuelven esa escala humana tan atractiva para el paseante que sabe mirar y ver. Falda floridaJuguetes maderaSobrasadaFloresFlores desenfocadasVerduraMolocosCalle de marés Visitantes que se asombran de esa costumbre tan mallorquina de mostrar públicamente los zaguanes y patios de sus residencias, bellamente decorados, cumpliendo su antigua función comercial, que sirve para que sean preservados como partes esenciales de las viviendas mediterráneas. Zaguán comercialZaguán comercial 2 Y calle arriba, calle abajo, paseantes, muchos paseantes y curiosos, algunas acarameladas parejas de enamorados que toman fotos de recuerdo mientras flotan en su nube, aislados en su mundo ideal, dentro de otro mundo cuyos límites los marcan los imponentes riscos de la Sierra de Tramontana, que aparecen al doblar cualquier esquina y que son el objetivo de los muchos montañeros que toman este atractivo pueblo de Mallorca como base de partida para recorrer los senderos serranos. Fuente amorAmorTramontana en la esquinaCastillete Sóller, ese pueblo mallorquín industrioso y desenfadado es todo un asombroso espectáculo. ________________ Créditos: Fotografías del autor bajo Licencia Creative Commons 4.0, Attribution, Share-Alike. Pulsar sobre las imágenes si se desea ampliarlas.

«Amo a Mallorca…..por la fruta de mi jardín, el olor de la madera de los olivos, el sol entre las rocas del Teix, el ruido de las ovejas por las noches…..» Robert Graves.

Nunca se me hubiera ocurrido mejor cita para hablar de uno de los espacios urbanos más singulares que he visitado y se trata nada menos que de un cementerio. Si, un camposanto y en Deiá existe uno de los más sencillos y bonitos que me he encontrado.

Creo que, en general, los cementerios españoles tienen poco atractivo, siendo como son el espacio donde moran los restos de aquellas personas que nos antecedieron, de los que con su esfuerzo, supieron dar sentido a nuestra propia existencia. Desconozco la razón, pero casi siempre son lugares lóbregos, abigarrados, de dudosa estética y poco adecuados para cultivar el recogimiento necesario para recordar a nuestros ancestros.

Pero el de Deiá es otra cosa, su Cementerio Municipal, fundado a comienzos del S.XVII es pequeño, recoleto, situado tras la Iglesia de San Juan Bautista, en una zona elevada desde la que se dominan dos escarpadas vaguadas que descienden hasta la mar. Y es también florido, muy florido, además de luminoso por su situación y fresco, merced a la sombra que le proporcionan sus cipreses.

Galería fotográfica. Pulsar sobre las imágenes para ampliarlas.

Se accede al cementerio tras ascender por las reviradas calles del pueblo donde, de trecho, en trecho, podremos ver las diferentes estaciones de un Via Crucis, confeccionadas con azulejos cerámicos esmaltados, con inscripciones en su parte inferior con el nombre de la casa que promueve la estación. También podemos aprovechar el paseo para admirar las características distintivas de la bella arquitectura serrana del pueblo, con edificios construidos mayoritariamente con piedra de marés y cubiertas de teja árabe.

Ayuntamiento

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Casa amarilla

Viacrucis-1

Can Simo

A pesar de tratarse de un lugar tan íntimo para los deiainencs, el camposanto se puede visitar libremente, por lo que deberemos guardar el debido respeto durante nuestra estancia, comenzando por procurar mantenernos en silencio mientras transitamos entre los mausoleos pertenecientes a las familias del lugar y también a los numerosos residentes extranjeros que allí se afincaron. No hace falta buscar mucho para encontrar algún apellido ilustre grabado en las lápidas como Habsburgo-Lorena o Graves, pues allí yacen los restos del escritor inglés, autor entre otros de la conocida novela Yo Claudio, que fue residente en Deiá durante una gran parte de su vida.

Habsburgo

Allí, al pie de su tumba, en cuya lápida se lee tan solo Robert Graves, poeta, 1.895-1.985, aspirando el aire y cerrando los ojos entenderás muy bien el sentido de la frase que encabeza este post y, al igual que el poeta, amarás a Mallorca.

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Deiá, el precioso pueblo situado en las escarpadas laderas del Norte de la Isla, en el corazón de la Sierra de Tramontana, protegido por el Puig des Teix, de 1.062 m de altura, se encuentra a tan solo 28 Km de Palma de Mallorca por la revirada carretera C-710.

Es un pueblo pequeño, de unos 850 residentes fijos, con bonitas casas de piedra, entre jardines de cítricos, almendros, algarrobos, olivos, cipreses, tejos y viñas, formando un armónico paisaje mediterráneo que enamoró a los numerosos escritores y artistas, que se hallan entre sus habitantes.

Aparte del Cementerio, se puede visitar su pequeño Museo Arqueológico fundado en 1.962 por el arqueólogo estadounidense William Waldren, que contiene una muestra de materiales paleontológicos, con piezas excavadas en Muleta (Sóller) y también, los primeros restos del Myotragus balearicus, una especie de antílope que habitó las Baleares 5.000 años (a.C.).

En la carretera que va de Deià a Sóller se encuentra Ca n’Alluny residencia que fue de Robert Graves desde 1.929 hasta su fallecimiento. Allí escribió su famosas novelas históricas Yo, Claudio y Claudio, el Dios, cuyo protagonista era el Emperador Romano del mismo nombre. En 2.006 la residencia se transformó en la Casa Museo Robert Graves, una visita interesante para aquellos que deseen saber más sobre el personaje.

El término municipal de Deiá, a pesar de su reducida superficie de unos 15,2 Km2, contiene numerosos lugares atractivos para ser conocidos. Entre ellos cito Cala Deiá, antiguo refugio de pescadores, el llogaret de Llucalcari o Es Carrer, otro notable espacio urbano de edificios agrupados en una ladera de 85 m de altura que da directamente al mar y, como no, las antiguas posesiones del Archiduque Luis Salvador de Habsburgo-Lorena: el Monasterio de Miramar, Son Marroig, S´Estaca, la roca de Na Foradada . . .

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Créditos: fotografías del autor con Licencia Creative Commons 4.0 Attribution Share-Alike.

“La música es solo amor buscando palabras”. Lawrence Durrell, escritor.

Ahora que se ha terminado, recordemos que el verano y la música siempre han ido unidos y que levante la mano el que en una noche de estío no haya contemplado la Luna junto al amor de su vida, mientras sonaban las notas de su canción favorita.

Mis primeros recuerdos son de una abnegada madre de familia numerosa rodeada por sus hijos, siempre trabajando y con la omnipresente radio encendida en segundo plano, emitiendo conciertos clásicos, zarzuelas y lo que comenzaba a conocerse como “música ligera”.

1.- Recuerdos en blanco y negro, de una España saliente de la autarquía, que se abría al mundo organizando Festivales de Música del Mediterráneo en Mallorca, calcados del de San Remo y para el que solía componerse música de calidad. Como no podía ser de otra manera, abro mi lista con este sentido Canto a Mallorca del famoso y prolífico cantante mallorquín Bonet de San Pedro y sus Siete de Palma.

2.- Los cantautores italianos se las llevaban de calle y hay que reconocer que algunos crearon excelentes temas que, cada vez que se escuchan, nos hacen añorar el dolce far niente y los largos días de playa. Ninguno mejor que Gino Paoli con su Sapore di sale, para transportarnos a aquella época festivalera.

3.- El producto nacional no les andaba a la zaga en esos tiempos en que los españoles comenzamos a salir a las playas por vacaciones y algunos, empezaban a promocionar las islas con sus tonadas, como Los Mismos que en 1964, ya reclamaban un Puente a Mallorca que facilitara el traslado.

4.- Cerrando esta fase, también del año 1.964 es esta panegírica tonada de Los Javaloyas que, como adelantados a su época, definían a Mallorca como un Paradise of love, lo que no deja de ser muy cierto. Para que la tonada tuviera alcance internacional, la cantaron en español e inglés, algo que era una rareza para la época; la canción hoy día nos parece un tanto ñoña, pero la verdad es que sirvió para vender las bellezas de la isla . . .

5.- De repente, la música melódica fue arrasada por un nuevo estilo que procedía de los Estados Unidos, del “American way of life” donde “The bigger, the better” y ese ritmo, que allí llevaba años reinando, al llegar a España se impuso de manera instantánea. Señoras y señores con ustedes el Rock n´ roll y Chuck Berry con You never can tell.

6.- La Guerra de Viet-Nam drenaba lo mejor de la juventud americana, tras haber impuesto antes su duro peaje a la francesa. La popularización de la TV hizo que las noticias con imágenes adjuntas alcanzaran con mayor facilidad los hogares, colándose en todos los noticiarios. Eran tiempos de protesta y de cambios políticos, reflejados en el movimiento hippie contra la impopular guerra que, como es natural, fue protagonista de multitud de canciones como For what is worth, de Buffalo Springfield.

7.- El ansia de libertad, de escapar de los convencionalismos era imparable y se recogía en todos los ámbitos, siendo el cine unos de sus adalides. Ninguna película mejor que la famosa road movie Easy Ryder, de Dennis Hopper, con unos jovencísimos Peter Fonda y Jack Nicholson. Canto a la libertad y a las Harleys, con temas en su banda sonora tan fuertes, como ese himno titulado Born to be wild, de Steppenwolf.

8.- Poco después, llegaría el despertar de este naúfrago que os escribe y que vino a coincidir con la eclosión de la música disco, con la plenitud del famoso sello Tamla Motawn y con el resurgir de lugares como Tito´s, discoteca del Paseo Marítimo de más que conocida solera, donde la música negra imponía sus ritmos con canciones como el inolvidable Pata pata de Miriam Makeba, la sudafricana llegada del corazón mismo del apartheid.

9.- No todo era saltar en la pista, bajo luces destellantes, sintiendo la vibración de los graves repercutiéndote por todo el cuerpo; cada noche había momentos en los que la iluminación se atenuaba y se encadenaban varias canciones lentas para bailar “agarrao” y, cómo no, una de las más populares era la prohibidísima Je t´aime moi non plus, del malvado Serge Gainsbourg y de la bella ingenua perversa Jane Birkin ¡hay que ver qué cosas hacían estos franchutes!.

10.- Pero para bailar enfebrecido hasta el amanecer, ningunos como Earth, Wind & Fire imponiendo su ley con su atemporal September y con esos modelis que se vestían cuando cantaban y que luego se nos aparecían en nuestras pesadillas.

11.- Pero si era Anita Ward con su Ring my bell la que seleccionaba el DJ, nadie podía permanecer quieto manteniendo su copa en la mano, su canción era un genuino llena-pistas.

 

12.- Las drogas y las desesperanza hacían pagar un duro peaje a una parte de los jóvenes de la época y la situación se reflejaba en canciones tan bellas y, tan duras como Walk on the wild side, de Lou Reed, tema que se cierra con un un solo de saxofón como no hay otro en toda la Historia de la Música Pop.

13.- Pero la verdad es que en Mallorca y en verano, la gente se mostraba indolente ante los graves acontecimientos que ocurrían en otras partes del planeta. En vacaciones se tiende al hedonismo y a la despreocupación; a ello colaboraban algunos inventos de compleja calificación como “La Canción del Verano” de la que Georgie Dann era el rey, un tipo sin duda simpático —hay que reconocerlo— pero que cada temporada nos castigaba con un nuevo ritmillo bailable, como este de El Africano.

 

14.- La reinstauración de la Democracia en España supuso una explosión de luz y aire fresco, a la que no fueron ajenos los movimientos musicales y en Madrid, de repente afloraron numerosos grupos de jovencísimos músicos llenos de buenas ideas, que hicieron ver que molaba cantar en español cosas diferentes a las coplas y que enseguida, comenzaron a ser conocidos como La Movida. De ellos escojo a Los Zombies, interpretando una preciosa y romántica canción titulada Groenlandia, con el clip que grabaron para TVE en el Hotel Son Vida. No os perdáis a Mona, la acompañante y cantante del grupo que, aunque era monísima, bailar, lo que se dice bailar, no era precisamente lo suyo.

 

15.- Los nuevos aires trajeron otros modos y, sin saber muy bien por qué, de repente comenzó a celebrarse el día de Halloween, esa tradición irlandesa exportada a USA y transformada allí hasta extremos de difícil comprensión para un no-gringo. El caso es que ante lo inevitable, más valía unirse y, en lugar de acudir al tan socorrido Thriller de Michael Jackson, qué mejor música para escuchar en tan sonada ocasión que, otra vez, la del mallorquín Bonet de San Pedro y sus Siete de Palma, con su divertida, picante y llena de dobles sentidos Rascayú.

 

16.- Pero si queremos ser más modernos, ya que hay que celebrar Halloween, hagámoslo meneando el esqueleto con uno de los buques insignia de La Movida, la resiliente Alaska cantando junto a Dinarama Mi novio es un zombie.

 

17.- Coetáneo con La Movida Madrileña, floreció en el Reino Unido lo que vino a llamarse New Wave, movimiento pop en el que la música electrónica comenzaba a imponer su poder con canciones alegres y bailables, que no solo se escuchaban en los ambientes británicos de la isla, sino que se adueñó de las discotecas locales. Un buen ejemplo es New life, de Depèche Mode.

 

18.- Los tudescos, otros de nuestros visitantes habituales, no se quedaban atrás en el uso de sintetizadores y, de hecho, el grupo alemán Kraftwerk es considerado como el precursor de la Música Techno. Aunque los germanos cantaban como fríos robots, lograron ser capaces de componer temas tan deliciosos como Das Model.

 

19.- La promoción turística siempre ha sido asunto principal en Mallorca y en la publicidad de productos, a veces se reflejan aspectos de la isla. Una conocida marca de cervezas decidió realizar una campaña bajo el epígrafe “Mediterráneamente” grabando spots en cada una de las Baleares; a Mallorca le tocó mostrar la Sierra de Tramontana, en un anuncio vitalista y juvenil de típico sabor veraniego. Para la banda sonora se escogió al grupo Lacrosse, con su canción You can´t say no forever.

 

20.- El panel de visitantes de la isla se fue ampliando, hasta que un día se escuchó una voz que en otros tiempos hubiera espantado a cualquier buen ciudadano de un país de la OTAN: ¡Qué vienen los rusos!, pero resultó que llegaban en busca de las beldades de la tierra y claro, al poco se rindieron enamorados de ella y decidieron cantarla. Esta producción de suave tono melancólico, tan típico ruso, se llama Palma de Mallorca y es de un artista que no he logrado descubrir ¿alguien sabe leer el alfabeto cirílico?

 

21.- No toda la promoción turística es ejemplar, todos sabemos lo que sucede en verano en ciertas partes de Magalluf, así que las canciones asociadas lo describen muy bien. No nos olvidemos de que se trata de una parte de los visitantes que atraemos y cuando se mantiene, será porque es rentable por muy lamentable que pueda parecernos; al fin y al cabo, toda isla tiene su tabú. La letra de este tema sería capaz de sonrojar a cualquier espíritu sensible, excepto al de algunos hijos de la Gran Bretaña; baste decir que en ella solo se echa de menos la vomitona final.

 

22.- Tras tan escatológica muestra, mejor cambiar a algo más ligero y más cañí. Resulta que a nuestra racial cantante La Húngara, su hija adolescente, más conocida como “la Laury” o «La Hungarilla», se le está desmadrando —¡vaya por Dios!—, así que para poner coto a su enamoradiza naturaleza, le amenaza con castigarla enviándola a Mallorca y digo yo, ¡quién fuera la Laury para recibir tal penalidad!

 

23 y 24.- Hoy día tenemos en la isla un perfecto ejemplo de lo que es hacer una buena selección musical, como es la que elige el conocido DJ Pepe Link para la cadena Cappuccino Grand Café. Esta marca edita desde hace hace ocho años una cuidada colección de CD´s, en la que predominan el jazz, la bossa nova, el folkie suave y en general, todos aquellos estilos aptos para escuchar a la vez que se mantiene una buena conversación. Sus canciones suenan en sus elegantes locales y en la emisora de radio de la cadena que emite por internet. Como muestra de su eclecticismo musical, selecciono la rítmica y envolvente Aquela bossa axé, de Affonsinho y la muy romántica If you were a sailboat, de la genial cantante georgiana nacionalizada inglesa Katy Melua.

25.- Termino este post con una sensual canción nunca publicada, que se compuso para cerrar el interesante Documental sobre el Hotel Formentor, de Cesc Mulet. Se llama Judy G y está dedicada a Judy Garland, fallecida poco antes de alojarse en el hotel. La atractiva intérprete es la actriz Judith Diakhate, acompañada del grupo Black Invoice; el clip fue rodado en el Salón Orfeo del hotel que hoy día es regentado por la cadena Barceló Hotels. Conté la historia inusual de la concepción y creación de este hotel en otra de las entradas de este mismo blog.

Y a ti, querido lector ¿no te gustaría compartir con nosotros aquellas canciones que te recuerdan a Mallorca?

We admire castles because we admire security Mehmet Murat Ildan.

Este novelista turco contemporáneo nos dice que  “Admiramos los castillos porque nos gusta la seguridad” a lo que añado que además suele agradarnos su estampa, siempre poderosa.

La presencia de un castillo nos habla de tiempos remotos de vida más turbulenta que la nuestra y, en el caso de Mallorca, no nos faltan ejemplos de ellos, pues encontramos fortificaciones en Alaró, Capdepera, Felanitx y Bellver, aparte de numerosas atalayas y cubetos defensivos dispuestos a lo largo de la costa. Su existencia no era gratuita.

CASTILLO DE BELLVER

El Castillo de Bellver, como los demás citados, está situado en una elevación, a 112 m sobre el nivel del mar y a tres kilómetros de la costa, hacia el interior. Su ubicación no se escogió para que los residentes pudieran admirar los pinares circundantes y disfrutaran de las frescas brisas, sino porque era un oteadero perfecto desde el que divisar con antelación la arribada de “los malos” cuando se produjera y así, tener tiempo para aprestarse a la defensa. Y es que en aquella época los enemigos eran muchos y fieros: piratas y merodeadores musulmanes procedentes de las costas de Berbería o del Sur del Levante peninsular; galeotas de la Serenísima —de la serenísima madre que parió a la República de Venecia— que, aunque solían “pescar” en caladeros del Adriático y del Este del Mediterráneo, tampoco le hacían ascos a estorbar la navegación de cabotaje por esta parte de la mar y lo mismo sucedía con la República Genovesa; por último, los corsarios turcos que no llegado aún su periodo de mayor esplendor, ya se dedicaban a fastidiar todo lo que podían.

GALEOTA-2

Fue el Rey Jaime II de Mallorca, quien sobre el 1.300 dio la orden de construir Bellver, ya que precisaba alojarse en una fortaleza temeroso de que sus familiares aragoneses le arrebataran por segunda vez su reinado. El trono del reino de Mallorca le fue devuelto en 1.296 por su sobrino Jaime II el Justo y el miedo a perderlo le hizo dar prioridad a la construcción, que se terminó en un tiempo récord de 12 años, algo inusual para la época en una obra de este tipo. Para lograrlo, hasta pidió un permiso especial a las autoridades religiosas para poder trabajar en domingo.  Su idea era utilizar el castillo como fortaleza y como residencia real —castillo de realengo—, los demás lo serían de señorío. El alarife al que encargó su diseño y construcción parece ser que fue Pere Salvá, al que también se le atribuye el Palacio de la Almudaina.

Castillo Bellver panorama

C BELLVER ARQUERÍAS

No me cabe duda de que los conocimientos en Munatoria —el arte de fortificar— de este ingeniero militar eran avanzados, pues el Castillo de Bellver presenta ya muchos rasgos que más tarde serían frecuentes  en las fortalezas renacentistas, aunque parece ser que para su diseño se inspiró en el Herodión, el palacio-fortaleza del Rey Herodes el Grande.

C Bellver ArqueríasI) Se dice que sus formas redondeadas son infrecuentes en la arquitectura militar europea, lo que no es exacto, pues existen numerosos ejemplos de lo contrario, como el Castillo de Sant´ Angelo en Italia, los Castillos de York, St. Mawes y Pendenis en el Reino Unido, el Castillo de Wynendale en Bélgica, la Fortaleza Real Felipe en Perú y los Castillos de Caleta de Fuste y de San Juan Bautista en España, si bien, los dos últimos localizados en las Islas Canarias, son de una época posterior.

CASTILLO SJ BAUTISTA

Castillo de San Juan Bautista, Tenerife

II) Las formas curvas conseguían una mejor defensa de la fortaleza cuando era sometida a asedio, pues eliminaban los ángulos muertos, permitiendo mejores vistas sobre los atacantes y, además, ofrecían una superficie que favorecía el rebote de los bolaños, o proyectiles pedreros que la primitiva artillería disparaba contra las murallas.

Artillería de asedioIII) Por delante de los muros del castillo y de su foso, Pere Salvá dotó a la fortificación de unas barbacanas o antemurallas, es decir, una plataforma defensiva más baja, de muros almenados inclinados hacia el exterior —escarpas—, con un segundo foso adelantado en la zona más expuesta y con un adarve, o camino de ronda de gran anchura, cuyo propósito era, por un lado, alejar lo más posible las torres de asalto de las murallas en caso de asedio y, por otro, servir para emplazar y trasladar con yuntas de bueyes, las bombardas que se disponían en las cañoneras abocinadas existentes entre las almenas (se ven muy bien en la foto aérea que encabeza esta entrada). Desde estas piezas se hacía fuego rasante, con el fin de impedir el avance de los zapadores e infantería enemiga, así como evitar que aproximaran sus máquinas de asedio.

AsedioIV) El diseñador del castillo también ensanchó la base de sus muros desde el foso, inclinándolos hacia el exterior, creando lo que se conoce con el nombre de alambor o rebotadero. Este elemento servía para dos fines: dar mayor estabilidad y resistencia a la base de la fortaleza para resistir el peso de muros más gruesos y, que los bolaños —piedras redondeadas— y demás proyectiles que se arrojaban desde las almenas sobre los asaltantes que hubieran podido ganar el foso, chocaran contra su superficie y rebotaran, mejorando su capacidad de ofender al mesnadero que se encontrara por esos andurriales, lo que también se conseguía desde las saeteras de palo situadas sobre los alambores.

Muro alamboradoSección muro alamboradoV) En la coronación de la torre principal que, por encontrarse separada del resto de la fortaleza se denomina torre albarrana —aunque suene fatal—, se aprecia una corona de matacanes o ladroneras, suerte de voladizo sin suelo, por el que los defensores podían protegerse y arrojar toda clase de objetos ofensivos o líquidos ardientes a los sitiadores que desearan ganar su puerta, o también agua, en el caso de que la incendiaran.

Torre albarranaVI) Desde siempre, los tratadistas en materia de fortificaciones, mantuvieron sesudas discusiones sobre cuántos caballeros eran necesarios para tomar una fortaleza, cuestión que no fue zanjada hasta principios del S.XX, cuando don Pedro Muñoz Seca, en su famosa astracanada en cuatro actos La venganza de Don Mendo, determinó que “Para asaltar torreones / cuatro Quiñones son pocos / hacen falta más . . . quiñones”. Quedando esta cuestión dirimida para siempre 🙂

Torre albarrana 2

VII) El patio de armas, auténtico corazón de Bellver, es de planta circular y cuenta con dos órdenes de galerías en su perímetro interior, que denotan su empleo palacial, aparte del defensivo. El primero forma un soportal con arcos de medio punto y el segundo, con arcos apuntados con un parteluz o columna central, que en su tímpano decorativo superior dibuja una sencilla lacería gótica con óculos trilobulados. Bajo el patio hay un algibe de recogida del agua de lluvia, algo habitual en los castillos, para poder disponer del preciado líquido durante los sitios prolongados, ese es también  el motivo de que en el centro del patio exista un brocal de pozo.

Patio de armasVIII) Por circunstancias de la Historia, esta fortificación apenas sufrió asaltos, salvo los de la guerra contra los catalanes y la llamada Rebelión de las Germanías contra el Emperador Carlos I, que tuvo lugar en 1.521. Tras dejar de emplearse como residencia real, se utilizó como prisión con cierta frecuencia, comenzando por alojar a la mujer e hijos de Jaime III. En 1.717 pasó formalmente a ser la Prisión Militar de Palma y, entre sus paredes estuvo confinado el Ilustrado Melchor Gaspar de Jovellanos por sus desavenencias políticas con Manuel Godoy, Primer Ministro del Rey Carlos IV. En 1.976 se restauró el Castillo, siendo hoy día de propiedad municipal y destinado a Museo de Historia de la Ciudad de Palma, cubriendo el periodo entre los asentamientos talayóticos y la actualidad, lo que es un digno fin para un monumento de su porte, que cuenta ya con ocho siglos de antigüedad.

Hércules

Estatua de Hércules con sus atributos: la porra de madera de olivo y la piel del León de Nemea como señales de su fuerza, parte de las esculturas del Museo de Historia de la Ciudad de Palma.

Vistas del bosque de pinos en cuyo centro se enclava el Castillo de Bellver.

Bosque de pinos de Bellver

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Créditos: Fotografías del autor, salvo los croquis y grabados y las dos vistas aéreas que son de Wikimedia Commons .

Nota del 06/06/2.014: Agradezco a Mallorca Insólita @mallorcainsolit sus oportunas observaciones para mejorar esta entrada y corregir sus erratas.

«No queremos medio ambiente, lo queremos entero«. Anónimo

La vivienda tradicional mallorquina, se desarrolla alrededor de patios, de los que tenemos cientos de ejemplos en el casco histórico de todos los pueblos de la isla. Lo que quizá muchos no conozcan es que estos elementos son la expresión de una sabia manera de construir, que hoy día se definiría como sostenible, considerando como tal, aquella que en su empleo consume pocos recursos.

HOTEL CAN CERA

Tampoco es muy conocido el hecho de que el origen de la construcción de viviendas alrededor de patios o corrales sea oriental y tan remoto, que pueda trazarse hasta las primeras aldeas del Neolítico, siendo ya de uso generalizado en ciudades bíblicas, como Ur de Caldea. Los antiguos griegos adoptaron su tipo constructivo, pues era idóneo para el clima mediterráneo y así los encontramos en antiguas ciudades helenísticas como Priene o Mileto.

Patio señorial-1

Los romanos ilustrados se consideraban descendientes y herederos de la cultura griega, por ello, tenían por gran orgullo trazar su línea genealógica hasta sus ancestros helenos; no debe extrañarnos pues, el hecho de que la domus romana tradicional se organizara igualmente alrededor de uno o varios patios.

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La dominación musulmana adoptó a su vez esta forma de edificar, pues aparte de ser ideal  para climas con largos y calurosos estíos, era capaz de aportar el resguardo y privacidad que sus costumbres socioreligiosas imponían.

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Y Mallorca, como isla neurálgica del Mar Mediterráneo, cuyos orígenes se fundamentan en las culturas griega, romana y musulmana, adoptó la construcción de residencias con patios como la forma más natural de edificar.

Patio señorial-4 Los patios son el corazón de la casa urbana y no existe en ningún otro idioma una expresión más poética que la china para definirlo: regalo del cielo lo llaman, pues aportan luz, aire y agua a la vivienda.

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Luz, porque gracias a ellos se pueden iluminar las dependencias interiores de los edificios con un frente de fachada limitado en relación con su fondo, lo que es el caso normal en las edificaciones de nuestros centros históricos.

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Aire y aire fresco, porque en conjunción con las ventanas mallorquinas, o de librillo, en las calurosas noches de verano permiten el transcurso de las brisas marinas al interior de las habitaciones, produciéndose una agradable corriente que se denomina ventilación cruzada, que además, favorece el paso al interior de los inmuebles del aire fresco —más denso— que se acumula en la parte baja y umbría de los patios, lo que conforma un sabio sistema de refrigeración natural que aún hoy día sigue utilizándose.

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Agua, porque desde siempre, los patios poseen bajo sus suelos un algibe que recoge la aportada por la lluvia —canalizada desde los faldones inclinados de las cubiertas de teja—, al que se accede mediante un brocal de pozo, tan común en muchos patios mallorquines.

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En el plano místico, podría afirmarse que los patios de viviendas se funden con la idea que el hombre se hace del edén; pues aunque su espacio lateral sea limitado, su interior es estético gracias a las columnas, arquerías, galerías y escaleras decorativas que se abren al cielo, lo que no deja de tener connotaciones cuasi religiosas: el poseer dentro de nuestra morada un trozo propio del firmamento, de lo eterno. Además, no olvidemos que aquellos patios con mayor empaque, dotados de fuente interior y jardín, parecen haber sido hechos para favorecer la calma, la relajación y la consecuente meditación.

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En el aspecto económico, los patios son la transición entre la calle y la parte privada de las viviendas, los lugares donde se realizaban las transacciones comerciales, permitiendo el desarrollo de la vida en condiciones ambientales adecuadas, gracias a los microclimas que se generan en su interior. Bajo el punto de vista urbanístico, su empleo permitió incrementar la densidad de la población de la ciudad, abaratando los costes de construcción pues, en virtud de su tamaño, funcionan bien en inmuebles de hasta tres alturas, en lugar de la única planta de sus principios. Dichas características, fueron las que favorecieron la aceptación y empleo de la casa con patio de origen oriental, en todas las orillas del Mediterráneo.

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Los edificios del casco histórico de Palma son ricos en hermosos patios y es un agradable pasatiempo caminar sin rumbo por sus estrechas callejuelas para descubrir, poco a poco, desde los imponentes patios de las residencias palaciales, hasta los más modestos de las casas de vecinos, admirando sus diferentes disposiciones y estilos, ahora que ya conocemos mejor la razón de su existencia y el lugar que ocupan dentro de la arquitectura isleña.

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Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales. Para poder ver las fotografías a mayor tamaño, haced click en ellas.

«Nada grande se ha hecho en el mundo sin una gran pasión«. Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770 – 1831).

En 1.910, tras licenciarse en leyes, el argentino Adán Diehl, de 22 años años de edad y considerable fortuna económica, inicia una vuelta al mundo que terminará en París debido a su interés por conocer los movimientos literarios del momento, entrando a formar parte de la Nouvelle Revue Française antes de regresar a Buenos Aires.

En 1.915, decidió regresar a París como corresponsal de guerra, donde conoció al famoso pintor Anglada Camarasa, cuyo cuadro “Formentor después de la tormenta” le causó una fuerte impresión, lo que le llevó a visitar Pollensa en 1.921. Allí conoció al mallorquín Miquel Costa y Llobera, siendo instantáneo el entendimiento entre ambos, debido al hecho de que los dos eran Licenciados en Leyes y poetas.

La familia del literato mallorquín era además la propietaria de las tierras de Formentor desde 1.646 y Adán Diehl, enamorado de la salvaje belleza natural del paraje, consiguió comprárselas por 520.000 pta de la época, operación facilitada por el hecho de que Miquel Costa había decidido consagrar su vida a la Iglesia.

HOTEL FORMENTOR PANORÁMICA 2

El poeta porteño tuvo la visión y el impulso de crear un hotel de gran estilo, para convertirlo en centro de encuentro de pintores y literatos, invitando a aquellos que no tuvieran medios de costearse la estancia. Invirtió su ingente fortuna en su construcción y en solventar las muchas dificultades para hacerlo viable, como eran la inexistencia de acceso por carretera, de electricidad, de agua o de teléfono.

Tras ímprobos esfuerzos, en 1.930, con la asistencia de las fuerzas vivas de la isla, se inauguró el hotel de 50 habitaciones, todas ellas dotadas de calefacción y agua caliente. No faltó detalle para lograr el mayor de los refinamientos: cuidados jardines, restauración exquisita, mantelerías de hilo y bellas vajillas servidas por atentísimo personal. La finca contaba hasta con un campo de golf que aún construído, nunca llegó a utilizarse porque no se pudo conseguir bastante agua para su mantenimiento. Todo lo había previsto Diehl para que ninguna exquisitez faltara, todo salvo su viabilidad a medio plazo, debido a su alegre despilfarro en nombre del buen gusto.

JARDÍN HOTEL FORMENTOR

JARDÍN HOTEL FORMENTOR 2

Diehl anunció el hotel a bombo y platillo en toda la Europa elegante, logrando que en breve plazo se convirtiera en centro de reunión de visitantes ilustres que arribaban a Palma en motonave o en avión, así como en un foco de cultura y ocio de alcurnia. Su éxito fue tal que en 1.932 pidió al famoso Arquitecto Le Corbusier, padre del llamado Estilo Internacional, que visitara el hotel con el fin de proyectar su ampliación, de la que finalmente no se encargó.

El sueño de Diehl drenó su gran fortuna y solo duró siete años. Acosado por los bancos, en su búsqueda de financiación cometió el error de autorizar la instalación de una ruleta a dos ciudadanos holandeses que resultaron ser unos auténticos estafadores, viéndose obligado a malvender sus posesiones y entregar el hotel en dación de pago. Poco después, regresó a Argentina con un pasaje de 3ª clase y sin un céntimo en el bolsillo.

Los bancos, sin saber muy qué hacer con el decaído hotel, se lo pasaron de unos a otros hasta que, en 1.953 lo vendieron por 14 millones de pesetas a un grupo de empresarios e inversores mallorquines, encabezado por Joan Buadas. El mismo año falleció en Buenos Aires Adán Diehl, muy lejos de su sueño.

Joan Buadas mostró pronto sus capacidades como gestor hotelero, logrando recuperar la fama del Hotel Formentor que, resurgió y volvió a convertirse en una visita imprescindible para los ricos y famosos de la época, sin olvidar su primera vocación artística y literaria, lo que colaboró a que el nombre de Mallorca comenzara a asociarse al de vacaciones de calidad en un entorno incomparable.

PLAYA HOTEL FORMENTOR

La amistad de Tomeu Buadas, hijo de Joan, con Camilo José Cela, facilitó la organización de eventos como las Conversaciones Poéticas de Formentor o la fundación del Premio Formentor de Novela y del Prix International de Literature, dotados con 10.000 dólares, una suma considerable para la época, que ayudó a su difusión y convirtió al hotel en el ágora imprescindible de la vanguardia europea.

En aquellos tiempos, los visitantes habituales del hotel eran personajes como los Príncipes de Mónaco, el Príncipe de Gales, Winston Churchill, Charles Chaplin, Audrey Hepburn, el Dalai Lama y literatos como Vicente Aleixandre, Carlos Barral, Gabriel de Diego, Octavio Paz, Camilo José Cela, Dámaso Alonso y el filósofo alemán Hermann Keyselring.

En Marzo de 1.973 una tragedia aérea trastocó el destino del hotel, pues sobre el cielo de Nantes chocaron dos aviones de Iberia y de Spantax, muriendo en el accidente Tomeu Buadas y otros empresarios mallorquines. Tomó el relevo en la Dirección Miquel Buadas, hermano del anterior, hasta que en el año 2.006 es comprado por el grupo hotelero mallorquín Barceló, que lo regenta en la actualidad, manteniendo los elevados estándares concebidos un lejano día de 1.922, por el hoy casi olvidado poeta argentino Adán Diehl.

HOTEL FORMENTOR PANORÁMICA 1

Lo que no han ignorado los actuales propietarios del hotel es su vinculación a la cultura y por ello organizan el llamado Formentor Sunset Classics, que en el presente año contará con la presencia del pianista y director de orquesta argentino Daniel Barenboin, el día 10 de Julio y con la soprano neozelandesa Kiri Te Kanawa, el 19 de Septiembre.

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La historia del Hotel Formentor fue contada en un interesante documental de la 2, dirigido por Cesc Mulet. Su duración es de 55 minutos y bien merece un pausado visionado, que nos llevará por una parte poco conocida de la historia de Mallorca y que nos hará reflexionar sobre si la verdadera razón de que hoy conozcamos el Cabo de Formentor en su estado de belleza natural casi inalterada, se debe a la consecución, si bien efímera, del sueño de Adán Diehl, impulsor de su preservación. Actualización del 13 de Agosto de 2018: el documental ha sido retirado del panel de TVE 2 a la carta.

Si no desearas ver todo el documental, al menos no te pierdas su original cierre, con una tremendamente sensual actriz Judith Diakhate cantando en el Salón Orfeo del Hotel Barceló-Formentor la canción Judy G, junto al grupo Blackinvoice, formado especialmente para el rodaje de este documental. La canción está dedicada sin duda a la gran actriz Judy Garland, fallecida prematuramente cuando iba a alojarse en el hotel.

Créditos: Fotografías de Google Images procedentes de la web del Hotel Barceló Formentor, videos de Youtube.

“Se puede saber mucho de una ciudad por la manera en que trata a sus visitantes”. (Mary Knight Potter, 1870- 1915).


Siempre me había preguntado por qué España se ha convertido en el segundo destino turístico del mundo. 60,6 millones de visitantes en el pasado año y Mallorca se lleva la parte del león en este logro, pues atrajo nada menos que a 11,1 millones de turistas en 2.013, más del 18% del total.  

BAHÍA DE PALMA-I

No me cabe duda de que, aparte de los atractivos naturales de la isla y de sus múltiples opciones de ocio, lo que la hace irresistible para los visitantes son sus alojamientos y la forma en que se recibe a los forasteros.

Cualquiera que haya viajado por nuestra vieja Europa habrá aprendido dos lecciones por el método duro; la primera, que las estrellas que lucen los hoteles en su entrada, no se corresponden con el sistema de clasificación de nuestro país: un tres estrellas de París —por poner un ejemplo— suele distar mucho de su equivalente español y, la segunda, que los precios tampoco se parecen: son más elevados.

Antes de alojarme en un hotel, consulto en internet las opiniones de anteriores clientes y las tengo muy en cuenta, por eso  fue una agradable sorpresa comprobar cómo las del Hotel Riu San Francisco eran, en general, muy buenas, particularmente en lo tocante a la atención del personal.

Así que me dispuse a disfrutar de las dos noches de estancia, ganadas como premio en el concurso de fotografía #DIB2014 convocado por Twitter y organizado por @VisitMallorca. Llegué al hotel a media tarde y un amable botones se empeñó en llevar personalmente mi trolley de 55 x 40 x 20 cm, modelo cabina de avión, lo que trajo a mi mente aquellos tiempos en que los viajeros arribaban cargados con pesados baúles portando la ropa adecuada para cenar, con sus superficies cubiertas por las etiquetas de los hoteles donde se habían alojado. Primer detalle agradable.

HOTEL RIU S FCO

La segunda buena impresión me la dio el recepcionista cuando me llamó por mi nombre; después me confesó que era el único español entre el resto de residentes alemanes que llenaban el hotel. Debo reconocer que es grato comprobar que te aguardan, pues da la sensación de disposición para un buen servicio.

Cuando esperaba hallar un hotel de cierta edad, me encontré con un edificio completamente renovado, abierto tan solo una semana antes y en el que predominaba la luminosidad. El Hotel Riu San Francisco fue de los primeros que se construyeron en la Playa de Palma, datando de 1.953, encontrarlo nuevecito fue el tercer detalle atractivo.

RIU S FCO COMEDOR 

RIU S FCO CAFETERIALa habitación asignada era amplia, —luego supe que todas tienen idéntico tamaño—, con vista a la Bahía de Palma desde la terraza, pues el hotel se encuentra en primera línea de mar. El espectáculo de las puestas de sol estaba garantizado. Cuarto punto satisfactorio.

RIU S FCO HAB TIPO

BAHÍA DE PALMA II

Y como no hay quinto malo, aparte del completo equipamiento del cuarto de baño, descubrí que tenía una red wi-fi gratuita de alta velocidad, para un máximo de cuatro dispositivos. Factor importantísimo para los que precisamos estar conectados y con suficiente ancho de banda como para transmitir imágenes de cierto “peso”.

El premio también comprendía el desayuno y la cena, lo que permitió que disfrutara de las delicias preparadas por el chef residente, incluyendo en el desayuno un café exprés en condiciones bajo demanda —no alemán—, ciertas manías son difíciles de curar 🙂

El establecimiento cuenta con un relajante spa, instalación que hoy día no puede faltar en un hotel que se precie, que incluye servicio de masajes y también un amplio gimnasio, algo menos frecuente de encontrar, —no el gimnasio, su amplitud—, en el que solo eché de menos una máquina de estaciones múltiples para musculación. En el conjunto también hay una piscina exterior pero, ¿quién quiere una piscina? si con solo cruzar la calle se accede directamente a la playa.

RIU S FCO SPA-I

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RIU S FCO GYM

RIU S FCO GYM-II

Dejo para el final lo que más me agradó, algo de lo que ya he dado unos apuntes, como es la sobresaliente orientación de todo el personal del hotel al bienestar de sus residentes y el empeño que ponen por conseguirlo. Me llevó a recordar el famoso Caso Ritz-Carlton que hace años estudié en una conocida Escuela de Negocios. Tuve el gusto de poder felicitar a la Directora por dicha manera de actuar, parabienes que hice extensivos a todos los empleados que allí trabajan, pues no han hecho más que comenzar una larga y, esperemos que venturosa, nueva temporada turística.

RIU S FCO DRAGO

No es difícil darse cuenta de que el mejor visitante es aquel que repite porque ha sido bien tratado y esa clave, la conocen bien en el Hotel Riu San Francisco. Seguro que esta práctica es también la habitual en el resto de establecimientos de esta conocida cadena mallorquina, así como en gran parte de los demás centros hoteleros de la isla, pues 11,1 millones de visitantes no pueden equivocarse.

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Notas del autor: 

Esta entrada la he publicado motu proprio y es la segunda vez que hago algo semejante en el blog. El anterior alojamiento que cité por su excelencia en el trato a los visitantes fue Son Viscós, en Valldemossa, un agroturismo con una idea de estancia diferente al Hotel San Francisco. Ni soy profesional de los viajes, ni me dedico a ello; mi reseña la escribo en justo agradecimiento a la buena experiencia vivida.

(*) Tudescos era el nombre con el que, en tiempos del Emperador Carlos I de España y V de Alemania, se denominaba a los alemanes. En italiano actual se dice Tedeschi, una palabra de idéntica etimología.

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Créditos: fotografías del autor.

“La casa debe ser el estuche de la vida, la máquina de la felicidad”. Le Corbusier, Arquitecto.

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, una nueva corriente artística eclosionó en el mundo como reacción contra los rígidos corsés que imponía el Historicismo y el Neoclasicismo que, hasta ese momento, habían dominado el panorama creativo. Según los distintos países, esta tendencia se denominó Modern Style, Art Nouveau, Art Decò o Modernismo, e impregnó todos los modos de expresión artística, como la Arquitectura, la Decoración, la Pintura, la Escultura y la Poesía.

Al tradicionalmente aislado pueblo de Sóller, al otro lado de la Sierra de Tramontana, cuya vía principal de comunicación con el resto de la isla y con el mundo era a través del mar, el Modernismo le llegó de la mano de una crisis económica.

SIERRA DE TRAMONTANA

Entre inicios y mediados del siglo XIX el Valle de Sóller fue un próspero productor y exportador de productos agrícolas y derivados del algodón, que se enviaban a Europa y América a través de su pequeño puerto. Pero la pérdida de las posesiones españolas en América, la caída del mercado de los cítricos y una plaga de filoxera dieron al traste con su bienestar, de tal modo que al terminar el siglo, más del 20% de la población había tenido que emigrar en busca de sustento hacia Europa Central o América.

CÍTRICOS

El carácter emprendedor de los sollerics hizo que esta diáspora conociera muchas historias de éxito y que al regreso, los expatriados se trajeran sus ahorros y el gusto por las nuevas tendencias arquitectónicas que se imponían en el resto de occidente, que llevaron a la construcción en el pueblo de edificios de notable porte, como el Banco de Sóller o Can Prunera. Dos de estos emigrantes —Joan Magraner y Margalida Vicens— enriquecidos gracias a sus esfuerzos comerciando con frutas —campo que conocían bien—, decidieron construir el casal al que llamaron Can Prunera para su uso como residencia particular.

FACHADA CAN PRUNERA

El estilo Modernista se inspiraba en la Naturaleza y en lo femenino, por ello es frecuente encontrar entre sus elementos compositivos las curvas, la vegetación envolvente, los motivos florales y las figuras de mujeres estilizadas. Se trataba en definitiva, de una apelación a lo sensual, tal como hoy puede apreciarse en Can Prunera, el Museo Modernista de Sóller.

ESCALERA ESPIRAL 2 CAN PRUNERA

ESCALERA 1 CAN PRUNERA

ESCALERA2 CAN PRUNERA

ESFINGE CAN PRUNERA

No se conoce a ciencia cierta quién fue el proyectista de Can Prunera, que se construyó entre 1.904 y 1.911, aunque algunas fuentes atribuyen su autoría a Joan Rubió, Arquitecto discípulo de Gaudí que, a la sazón, estaba trabajando en los proyectos y obras del Banco de Sóller y de la Iglesia de San Bartolomé.

SALÓN 2 CAN PRUNERADurante la visita a Can Prunera se puede apreciar cómo eran las residencias de las clases pudientes del Sóller de inicios del siglo XX, en las que hallamos que sus interiores aún poseen los suelos, la carpintería, la vidriería, la ebanistería y la decoración originales de la época, dándonos un testimonio de la vida en otros tiempos, que nos recordará mucho a la que vemos en algunas películas ambientadas en los “felices años 20”.

LÁMPARA CAN PRUNERAEL LORO DE CAN PRUNERA

En la planta semisótano del Museo, donde antiguamente se encontraban la cocina, la despensa y demás dependencias del servicio de la casa, hoy se distribuyen las Salas de Exposiciones Permanentes y Temporales. Entre las primeras, se encuentra la Colecció d´Art Serra, cedida por la Fundación que lleva su nombre, presidida por el empresario y coleccionista don Pere Serra, conteniendo obra pictórica de artistas como Miró, Touluse-Lautrec, Klee, así como de pintores mallorquines consagrados como Russiñol, Fuster o Barceló.

PINTURA EXPO CAN PPINTURA 2 CAN PRUNERA

Detrás de la vivienda, se puede visitar un bonito patio ajardinado, exponente también del tipo residencial de la época, en el que se podrá apreciar, entre otras, la realista escultura de un primitivo hondero balear.

Can Prunera patio

Can Prunera se abrió como Museo Modernista en Agosto de 2.009, con el patronazgo del Ferrocarril de Sóller y de la Fundació d´Art Serra. Gracias a ello, hoy podemos comprobar cómo Sóller y sus habitantes, a pesar de su forzado aislamiento y de los reveses de la Fortuna, supieron cambiar las tornas a base de esfuerzo, para poder vivir una segunda prosperidad, lección que hoy día debería hacernos reflexionar a todos.

Para información sobre horarios de visitas y precios, podéis consultar la web del Museo.

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Créditos: Fotos del autor con Licencia Creative Commons 4.0 Attribution Share-alike, excepto la del jardín de Can Prunera, perteneciente a la web del Museo.

«No viajo para ir a ningún lugar, sino por el placer de viajar. El reto consiste en comenzar a moverse». Robert Louis Stevenson.

Qué bueno es viajar, da igual la razón que te impulse a hacerlo: el puro deleite cultural, el salir de tu entorno, el aprender otros modos, el conocer diferentes costumbres, el enriquecedor trato con otras gentes, o quizá el interés por la historia y las leyendas que formaron los lugares, . . .  todos los motivos son buenos, nos hacen abrir ojos y mente, llevándonos a un estado de percepción superior ¿hay que buscar más excusas?

Ahora que se está terminando el Invierno y que muchos pensamos en cuál será el siguiente viaje, aquí tienes dieciocho buenas razones que te harán desear moverte por Mallorca, con las ventajas de hacerlo fuera de temporada:

Nº 1. La Sierra Tramontana. En la isla, además de playa y sol, tienes una espina dorsal montañosa que la recorre de Suroeste a Noreste y es ideal para conocerla a pie, siguiendo el cuidado trazado del sendero de gran recorrido G.R. 221 que transcurre por lugares de una belleza sobrecogedora.

TRAMONTANA PURA

Nº 2. Los campos de Mallorca explotan de color en todas las estaciones, sobre todo en Primavera y, en menor medida en el Otoño. Y en todos los demás sitios también —me diréis— pero aquí la combinación de diferentes paletas de ocres, verdes y amarillos contra el profundo azul de la mar y del cielo, los hace muy atractivos.

FLOR FUCSIA

Nº 3. Descubrir sus playas ocultas. Si a pesar de los paisajes serranos, eres de los que le gusta más la playa que la montaña y encuentras placer en localizar calas apartadas de las zonas de mayor concentración turística, no hace falta alejarse mucho de Palma para hallar —fuera de temporada— playas como esta de Portals, que colma las expectativas del beach comber más exigente.

PORTALS

Nº 4. Por sus puestas de sol. ¡Ah! mar y atardeceres, qué combinación más relajante. ¿Te gusta pedir deseos antes de que el Sol se acueste, o eres de los que prefiere sentir cómo se abren tus chacras, o tratas de vislumbrar el elusivo rayo verde?; entonces, nada como Mallorca para llenar tus aspiraciones con cientos de lugares desde los que extasiarse con el espectáculo, como este fotografiado en el Faro de Cap Gross, cerca del Puerto de Sóller.

CAP GROSS

Nº 5. Valldemossa y su Cartuja. Si el Rey Jaime II de Mallorca eligió Valldemossa para construirle un palacio a su hijo Sancho I, si George Sand y Frederick Chopin, también fueron allí a invernar y si además, el pueblo es Conjunto Histórico Artístico, algo tendrá el lugar ¿verdad?. Precioso enclave serrano a tan solo 14 Km de Palma, donde pasear por sus calles empedradas y relajarse en el claustro de la Cartuja, es uno de esos pequeños placeres que, quien llega a conocerlo, suele guardarlo para si.

CARTUJA

Nº 6. Caminar sin rumbo por las calles del casco antiguo de Palma, quererles extraer su misterio, maravillarse con los vivos colores de la arquitectura mediterránea, buscar las leyendas que cada rincón encierra en su antiguo barrio judío, o gótico, ponte las zapatillas de andar y explora . . .

COLOR ARQUITECTURA

Nº 7. Admirar los patios de las casas señoriales con su sencilla decoración, de cuyo sentido y función hablé también en esta entrada.

CAN CERA

Nº 8. La Seo —catedral gótica—, de imponentes arbotantes y contrafuertes, que le dan una potente presencia en el paisaje urbano de la Bahía de Palma. El inusual interior de su nave principal exenta, gracias a la rehabilitación de Gaudí y la curiosa Capilla decorada por Barceló. No dejes de visitar también el Museo Episcopal, lleno de ricas piezas de arte religioso.

CATEDRAL

Nº 9. Y perdido por las estrechas vías del centro encontrarse con Can Joan de S´Aigo, casa fundada nada menos que en 1.700 y entrar a probar una de las mejores ensaimadas y helados de almendra que podrás encontrar en Palma . . . y en el Mundo.

CAN JOAN S´AIGO

Nº 10. Y si hemos pecado con la ensaimada y con el helado de almendras, por qué no recaer con la exquisita sobrasada de porc negre autóctono y, ya que estamos en estas, nada mejor que acudir al centro por excelencia de las más importantes transacciones que se hacen en la ciudad y no, no son las bancarias, me refiero al Mercado de S´Olivar, enclave perfecto para comprobar el fluido pulso vital del centro histórico de la capital y lugar inmejorable para adquirir deliciosos productos típicos de la gastronomía local.

SOBRASADA

Nº 11. Descubrir originales Restaurantes como Patrón Lunares, en el Barrio de Santa Catalina o Can Punta, en el de Es Molinar, ambos localizados en antiguas zonas residenciales de pescadores y marineros, hoy convertidas en las nuevas áreas emergentes de la ciudad.

PATRÓN LUNARES

Nº 12. Disfrutar de un buen brunch-berenar en cualquiera de los cuidados locales de Cappuccino Grand Café, como este de la calle San Miguel, situado en un antigua casa señorial bien rehabilitada, mientras escuchas la envolvente música escogida por Pepe link, su DJ residente.

CAPPUCCI S MIGUEL

Nº 13. Pero si alimentamos el cuerpo, también deberíamos hacerlo con el espíritu y para ello, nada como darse una vuelta por  Es Baluard, el dinámico Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma, construido aprovechando una de las antiguas fortificaciones que protegían el Puerto,donde aparte de disfrutar de su colección permanente de obras de arte y, de las muchas exposiciones temporales que organizan a lo largo del año, también puedes aprender a bailar swing en sus originales Domingos Clandestinos . . .

ES BALUARD Y EL PUERTO

Nº 14. Si lo que te atrae es la Arquitectura, en el pueblo de Sóller puedes visitar Can Prunera, Museo Modernista alrededor de una vivienda de principios del siglo XX perfectamente conservada y con una espectacular escalera en espiral iluminada por un lucernario e inspiradora de cientos de fotografías.

CAN PRUNA

Nº 15. Quien diga que los mallorquines son cerrados, se equivoca y no ha tenido la fortuna de ser invitado a una de las más tradicionales fiestas que en el mes de Septiembre se celebran en la isla: las de la Vendimia en Binissalem o, Vermada dicho en mallorquín, donde todas las casas del pueblo se engalanan y abren a la calle en una cena multitudinaria que acoge a locales y forasteros en un alegre ambiente de abierta hospitalidad y armonía.

VERMADA

Nº 16. Gracias a las compañías aéreas low cost y a que en Mallorca puedes encontrar multitud de pequeños hoteles con mucho encanto, como Son Viscós en Valldemossa, Santa Clara en Palma o Can Simó en Alcudia, por citar sólo a tres de ellos, y sabed que fuera de temporada, se consiguen reservas por una una fracción de su coste en temporada alta, así quién no es capaz de organizar una escapada improvisada que solo puede darte satisfacciones.

TERRAZA

Nº 17. Terminar el día con este espectáculo natural mientras se cena en una terraza cerca del mar, es algo que no tiene precio.

PORTITXOL

Nº 18. Porque cada vez que dejas la isla, no se qué sucede, pero sólo se piensa en cuándo regresar . . .

PENSANDO REGRESAR________________

Y a ti, querido lector, seguro que se te ocurren 18.000 razones más para volver a Mallorca que, si quisieras compartir con todos, te lo agradeceríamos.

Créditos: Fotografías del autor bajo Licencia Creative Commons 4.0 Attribution-Share Alike.