“El agua fue la primera materia de la que  fueron criadas todas las cosas”. Tales de Mileto, Filósofo, Matemático y Geómetra.

Escondido en una profunda calle del corazón histórico de Palma se encuentran los restos de un antiguo edificio que, con toda probabilidad, junto al Palacio de la Almudaina, es el más veterano de los erigidos en Ciutat que aún conserva parte parte de sus estructuras islámicas. Se trata de un hammam (1) o baño árabe cuya fecha exacta de construcción es tan incierta, como desconocidos nos resultan el que fuera su propietario, o el alarife (2) que lo edificó.

ban%cc%83os-arabes_04

Las últimas dataciones lo sitúan a inicios del siglo XII, cuando los Almorávides aún regían los destinos de los mallorquines y el muecín de la Mezquita principal de Madinah Mayurqa llamaba cinco veces al día a los fieles para que, buscando la alquibla (3) se postraran ante Alá.

Durante el dominio agareno, Madinah Mayurca llegó a contar con cuatro mil casas, cuarenta y ocho hornos, ciento veintiséis huertos, cincuenta y dos obradores, un número indeterminado de hammams y unas murallas defensivas que rodeaban el conjunto. En términos de importancia fue la quinta ciudad de la España islámica, tras Córdoba, Sevilla, Toledo y Almería.

ban%cc%83os-arabes_07

Hoy día quedan pocos restos de aquel tiempo de esplendor y una de las razones es que en 1114, la ciudad fue arrasada en un ataque punitivo, con carácter de cruzada promovido por el Papa Pascual-II con el fin de terminar con las razzias (4) de los corsarios mallorquines a las costas de los reinos cristianos del Oeste del Mediterráneo.

La cruzada puso en armas 12.000 guerreros embarcados en 300 galeras de la República de Pisa —particular sufridora de las razzias—, más otras 150 de una coalición de nobles feudales de la Provenza, Occitania, el Rosellón, Génova, Narbona, Córcega y Cerdeña, entre los que se encontraba Ramón Berenguer-III, Conde de Barcelona y como tal, súbdito del Rey de Aragón.

La Cruzada asedió, destruyó y saqueó gran parte de Madinah Mayurqa en el aciago año de 1114, tal como se describe en la crónica anónima fechada en Pisa en 1117 titulada Liber Maiorichinus Gesta triumphalia per pisanos facta de Captione Hierusalem et Civitatis Maiorucarum et aliarum civitatum, que fue escrita en latín por uno de los caballeros participantes en la expedición. El ataque no llegó a consolidar la conquista de Mallorca debido a las amenazas de asalto de los desprotegidos territorios de los Cruzados por parte de los Almorávides , lo que provocó que los nobles coaligados regresaran a sus feudos con toda celeridad.

A pesar de la destrucción referida y del transcurso del tiempo, se ha mantenido hasta nuestros días al menos una parte de lo que fue un hammam privado, pues los baños públicos se hallaban inventariados en el Llibre del Repartiment y éste no consta. Se trata de un pequeño conjunto de edificios de fábrica de ladrillo revestido y fachadas de piedra, de los cuales el principal es de planta cuadrada. En su interior se aprecian doce columnas de fuste liso, con capiteles de origen preislámico que, con toda seguridad fueron recuperados de una estructura anterior —bizantina o visigoda—, lo que no se conoce a ciencia cierta. Apoyados en las columnas, unos arcos de herradura soportan una bóveda semiesférica construida en ladrillo cuyas pechinas apenas conservan unas trazas de su decoración original.  La cúpula presenta cinco óculos cuyo propósito sería el de permitir una tenue iluminación natural y a la vez, dar salida al vapor del hammam, pues esta sala pertenecía a la parte caliente de los baños, el antiguo caldarium de los romanos, de los que los musulmanes copiaron el sistema. Las habitaciones anexas no tienen más valor que el haber pertenecido al conjunto y formar parte de lo que fueron los vestuarios o sala fría —el frigidarium romano—. En ellas apenas existen unos restos de lo que fue el hipocausto o suelo radiante calentado por el aire procedente de una caldera de leña que se hacía circular bajo su superficie, sistema también desarrollado por la ingeniería romana.

ban%cc%83os-arabes_05ban%cc%83os-arabes_03

Para los musulmanes acudir al hammam era un acto social, allí se cerraban tratos y se buscaba la conversación y la relajación mediante masajes con aceites aromáticos y la inhalación de los vapores termales; por desgracia la costumbre pasó al olvido en la sociedad cristiana y puede afirmarse que hasta los inicios del siglo XX, los hábitos higiénicos de nuestros antecesores dejaron mucho que desear para los estándares actuales.  

ban%cc%83os-arabes_08ban%cc%83os-arabes_02

Se cierra la visita accediendo a través de una puerta con arco de herradura a un recoleto jardín interior, el jardín de Can Fontirroig, un auténtico remanso de paz y silencio en el centro histórico de la antigua Palma, donde el canto de los jilgueros nos ayudará a imaginar que los escenarios narrados por Sherezade en las Mil y una noches, no estaban tan alejados de la vida en una casa señorial de la Madinah Mayurqa almorávide.

ban%cc%83os-arabes_09ban%cc%83os-arabes_01ban%cc%83os-arabes_11ban%cc%83os-arabes_10

Definiciones:

1.- Hammam: baños árabes

2.- Alarife: arquitecto o maestro de obras de la antigüedad.

3.-  Alquibla: la dirección hacia la Meca.

4.- Razzias: ataques por sorpresa contra asentamientos cristianos con el fin de obtener botín y esclavos; en ocasiones se asociaban con la yihad —la guerra santa— para justificarlos.

____________________

Los Baños Árabes se localizan en el número 7 de la calle Can Serra y pueden visitarse de 09:30 a 19:00 h de Diciembre a Marzo y de 09:30 a 20:00 h de Abril a Noviembre. La entrada general cuesta 2,50 € y los niños hasta 10 años no pagan. La visita es de interés para aquellos aficionados a nuestra Historia, por cuanto son el único resto arquitectónico en pie que existe en Mallorca de netas trazas islámicas.

____________________

Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

Galería fotográfica: pulsad en cualquier imagen para  verla a mayor tamaño.

 

La poesía no quiere adeptos, quiere amantes“. Federico García Lorca, poeta y dramaturgo español.

Vanessa Pérez-Sauquillo, buena amiga, poetisa en ejercicio y autora prolífica de literatura infantil, me contó que cuando estaba clasificando la obra de su padre —de casta le viene al galgo—, se encontró con una pequeña oda que había dedicado a Mallorca cuando la visitó.

Otro más que cayó rendido ante los encantos de la isla, algo que a nadie extraña a estas alturas. Pero este otro, no es uno cualquiera, es un poeta y como tal, una persona que tiene la cualidad de expresar como nadie los sentimientos. Pensad en ello, os aseguro que ya sea amor, pasión, dolor, sufrimiento, odio, admiración, melancolía, alegría, . . . siempre encontraréis a un poeta que como nadie, habrá sido capaz de describirlo de manera profunda con bellos versos.

Hoy es el Día de Baleares, un buen momento para regalar emociones en recuerdo de todos aquellos que alguna vez se emocionaron ante la belleza mediterránea y luminosa de sus Islas y de las gentes que las pueblan.

Os dejo con el poema “Recuerdos de Mallorca” de Marcos Pérez-Sauquillo y Pérez, poeta, que ilustro con una galería fotográfica de los lugares que cita:

Avanzando en la quilla del “Ciudad de Granada”,

en peripecia insomne, galeote de tercera,

salpicado el oído de un rumor de oleadas

y empapados los ojos de brisas marineras,

llego al puerto de Palma, que en sus aguas refleja

la Catedral dorada de afiladas aristas

y sus playas de moda en donde se acangreja

la piel inmaculada de lívidos turistas.

En el paseo marítimo, fingiendo una quimera,

yace postrada en tierra, con los ojos vacíos,

la cabeza solemne, rodeada de palmeras,

de aquel nicaragüense que fue Rubén Darío.

Castillo de Bellver, fortaleza redonda,

Lonja de Mercaderes, Consulado del Mar,

Almudaina morisca, restallando en la honda

que hizo célebre el nombre de hondero balear.

De infinitas nostalgias y recuerdos arcanos

por Valldemosa afloran nocturnos escondidos,

donde una rosa diaria teclea en el piano

y silba por sus calles un amor malherido.

En Porto Cristo, el agua, ahuecando la roca,

fantasea la pirueta de los cuentos de hadas.

Como fauces abiertas en el mar desemboca

la bóveda profunda de su cueva encantada.

Trampolín de la isla, en Formentor confluyen

un mar de azul cobalto con un rumor de pinos

y en la paz de sus calas las olas restituyen

las piñas revocadas con un color marino.

Banyalbufar, cultivos escalonando el monte,

azul puerto de Andratx, con claridad de espejo,

Mirador de Ses Ànimes, oteando el horizonte

en donde la belleza no puede irse más lejos.

Marcos Pérez-Sauquillo y Pérez.

Los paisajes han creado la mitad mejor de mi alma“. Ortega y Gasset, Filósofo y Ensayista.

Pequeño pero con carácter. Gracias a su singularidad y a la perfecta conservación de su Arquitectura Tradicional y entorno, a inicios de 2017 fue admitido en la Asociación de Pueblos más bonitos de España, su entrada en este elitista grupo estaba más que justificada.

fornalutx_05fornalutx_03

Su origen es tan antiguo como el de Sóller, municipio vecino al que estuvo ligado hasta 1812 en que se constituyó como pueblo independiente. Sus partes más añejas con estrechas callejuelas formaron parte de la alquería musulmana Al-Gibal —Las Montañas— hasta la toma de Mallorca por don Jaime-I El Conquistador, Rey de Aragón. Tras el Repartiment de la Isla entre Jaime-I y sus caballeros, pasó a ser una propiedad de realengo, es decir, del mismo Rey.

Conjunto de bello urbanismo serrano adaptado al agreste terreno en el que se sitúa, sus edificios mantienen el tipo constructivo habitual de la Serra de Tramuntana: fachadas de piedra de ripio y cubiertas de teja cerámica, elementos que se integran de manera armónica en su entorno, todo un ejemplo de las razones por las que la Serra está calificada como Patrimonio de la Humanidad.

fornalutx_04fornalutx_06fornalutx_11

En el centro de la población se halla la Torre de Can Arbona, del siglo XVII, erigida para defenderse de las frecuentes incursiones de piratas venidos de las Costas de Berbería (Argel) en busca de mujeres y niños para esclavizarlos y venderlos como botín, fortificación que hoy día forma parte de la Casa Consistorial.

fornalutx_07fornalutx_12

La belleza no está exenta de inconvenientes, pues de manera natural atrae a numerosos visitantes que presionan sobre sus estrechas calles y ocupan los limitados espacios de estacionamiento disponibles. Por dicho motivo, siempre que pueda hacerse, es un buen plan acercarse a Fornalutx fuera de temporada y, si además se tiene la fortuna de contar con uno de esos luminosos días que nos regala el invierno isleño, el acierto será doble.

fornalutx_08fornalutx_10fornalutx_13fornalutx_09

Al atardecer, el sol descendente ilumina el valle creando bonitos juegos de luz con sombras alargadas y contrastes ideales para fotografiar el paisaje, ocasión que aproveché para hacer el pequeño reportaje que acompaña a este texto y que con gusto comparto.

fornalutx_01

________________________

Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

Galería fotográfica: pulsad en cualquier imagen para  verla a mayor tamaño.

ming_01

Cada objeto tiene su belleza, pero no todos saben apreciarla. Confucio (Kung FuTse) filósofo chino.

Hacia el final de la Baja Edad Media, tiempos en los que Europa Occidental salía de los llamados años oscuros, en el Lejano Oriente la Dinastía Ming (1368-1644) se hallaba en pleno apogeo. En este periodo, la antigua China conoció un notable esplendor fundamentado en su preeminencia militar y en su poder económico, los cuales impulsaron el desarrollo y florecimiento de su sociedad. Este ciclo tan rico para las Artes, como tan poco conocido en España, se nos presenta en Caixa Forum Palma, en la exposición  Ming, el Imperio Dorado“.  

ming_18

Tropas imperiales desplazándose por una vía fluvial y por tierra.

Da Ming significa en chino Gran Resplandor, durante 276 años dieciséis emperadores de la familia Zhu gobernaron a 175 millones de súbditos, tras lograr derrotar a los Yuan, dinastía precedente que fue fundada por los mongoles. En sus primeros tiempos, periodo Hongwu o Marcial, consolidaron las fronteras del Imperio con su capacidad militar con el fin de desarrollar el comercio y lograr vías de comunicación seguras que establecieran relaciones entre todos los rincones del territorio, lo que llevó al crecimiento de sus ciudades e incremento de su población gracias a la seguridad económica. La estabilidad imperial se fundamentó en los valores de la cultura china tradicional: la familia y la jerarquía; gracias a este salto social se creó el caldo de cultivo en el que la Filosofía, las Artes y la Economía germinaron de manera extraordinaria, lo que de forma paradójica condujo al final de los Ming, como más adelante se verá.

ming_02

Las tres perfecciones, durante Dinastía Ming los verdaderos artistas debían dominar la poesía, la caligrafía y la pintura.

Como se ha dicho, la Sociedad Ming se basaba en las clases y jerarquías, a saber Militares, Funcionarios, Comerciantes, Artesanos y Campesinos. Los gustos, aficiones e intereses de los altos funcionarios se consideraban que eran el paradigma del refinamiento chino en este periodo.

Los Ming ejercieron el gobierno de sus territorios mediante un sistema centralizado en cuya cúpula se hallaba el emperador y su familia. La administración militar se entregó a los Generales más capacitados del Ejército Imperial y la civil, fue desempeñada por un cuerpo de hábiles Administradores Regionales o Mandarines, cuya elección dependía de aprobar una suerte de difícil oposición llamada jinshi, que servía para seleccionar sólo a los mejores entre sus élites.

ming_04

Retrato de alto funcionario del periodo Wanli. Habitualmente la pintura y la caligrafía estaban al mismo nivel y eran realizadas por el mismo artista, en el presente caso, se ensalzan las virtudes del Administrador.

El papel de la mujer en la sociedad Ming se consideraba de gran importancia dentro de la familia, como pilar alrededor del cual giraba la vida doméstica, reconociéndose como virtudes tradicionales su discreción, castidad y . . . subordinación al varón. Su vida debía regirse por la regla confucionista de Las Tres Obediencias, estricta convención moral según la cual, la mujer debía vivir obedeciendo a su padre hasta el momento del matrimonio, después a su marido y por último a su hijo; además, el concubinato era también un uso corriente. Esta situación de tan difícil aceptación para una mente occidental de hoy día, es la que narró el gran director chino Zang Yimou, en su maravillosa película La Linterna Roja, disponible íntegra en You Tube, en versión original china con subtítulos en español.

ming_03

Mujeres ociosas de clase alta de una antigua dinastía. Fragmento de pintura en rollo horizontal de papel de arroz sin firmar, comienzos del periodo Quing

El lujo de la vida de las clases pudientes elevó a las Artes a cotas de excelencia en los campos de la cerámica, la pintura, el brocado, los objetos decorativos, la caligrafía, la pintura, la música, el mobiliario, la construcción, la cartografía, . . .   

ming_10

La pintura paisajista y la caligrafía alcanzaron cotas desconocidas durante el reinado de los Ming.

ming_11

Útiles de caligrafía, se consideraba de la misma importancia saber crear con la pintura el ambiente adecuado, como adornarla con poemas y descripciones que liberaran los sentidos.

ming_12

Patos mandarines con lotos (fragmento), de Zhou Zhimian, finales del periodo Ming.

ming_15

Mapa del sinfín de países del Mundo, versión dibujada a mano del mapa del jesuita italiano Matteo Ricci de 1602 que contiene el compendio de conocimientos geográficos de los europeos y chinos de la época, ordenado confeccionar por el Emperador Wanli hacia el final de la Dinastía Ming.

El Emperador era conocido con el sobrenombre de Hijo del Cielo, auténtico demiurgo intermediario entre la divinidad y los hombres, por dicha causa, su figura se hallaba sometida a numerosos rituales de reafirmación de su poder, que se celebraban en diferentes templos y estaciones del año, en los que se invocaba al Cielo, a la Tierra, al Sol, a la Luna y a los Ancestros. Los inciensarios empleados en los sahumerios asociados a estas prácticas eran de gran riqueza, pudiendo contemplarse varias piezas en la exposición.

ming_08

Inciensiario de cobre dorado y esmaltado, decorado con el carácter chino “shou”, longevidad.

ming_05

Inciensiario de cobre dorado y esmaltado en forma de Ding, comienzos de la Dinastía Ming, su posesión señalaba el alto estatus del propietario.

A pesar del celo con el que los Ming protegían las fronteras del imperio, su expansión comercial dio a conocer al mundo la riqueza de sus sedas y productos decorativos, que pronto llegaron a ser apreciados como cotizados productos de lujo en Japón y en Europa, traídos de la mano de los navegantes portugueses por la ruta del Este (o de las especias) y de sus pares españoles, por la del Oeste, gracias al descubrimiento por Magallanes del estrecho que en la Patagonia lleva su nombre y que abrió a nuestros compatriotas la ruta austral hacia el Océano Pacífico. El contacto entre culturas tan diferentes, consideradas bárbaras por los chinos, así como la avidez de sus comerciantes y funcionarios por la plata japonesa y europea, debida a las enormes riquezas que les proporcionaba y, la presión político-comercial ejercida por los Adelantados europeos, fue el desencadenante de la corrupción y declive del Imperio, pero esa es ya otra Historia . . . Si desearais profundizar en ella de forma entretenida, os recomiendo la lectura de la novela La Caja China, de Jesús Maeso de la Torre, Editorial S.A. Ediciones B, ISBN 9788466656771.

ming_06

La cerámica y su decoración alcanzó cotas de elevado refinamiento durante la Dinastía Ming.

ming_17

Jarrones y tibores de cerámica blanca decorada con dibujos azules son los que nos resultan más conocidos, pues formaban parte de las preciadas mercancías que se trasladaban a España en nuestros Galeones de Manila.

ming_13

La Ciudad de Piedra después de la Nieve, panel de seda bordada al estilo Gu que representa la antigua ciudad fortificada que originó Nankín. Final del periodo Ming.

_________________

Ming, El Imperio Dorado, en Caixa Forum Palma, Pza. Weyler, 3, (edificio del antiguo Gran Hotel), Palma de Mallorca. Hasta el 19 de Febrero de 2017, en horario de 10 a 20 h de lunes a sábado y de 11 a 14 h domingos y festivos. Precio de la entrada general 4 €, clientes y accionistas de La Caixa acceso gratuito.

La muestra incluye más de cien objetos de las colecciones del Museo de Nanjing, China, como singulares cerámicas Ming, pinturas de algunos de los artistas más prestigiosos de la época, joyas y esmaltes, textiles y porcelanas que nunca antes han sido vistas en España. Según afirmaciones de Lumin Huang, Director Adjunto del Museo de Nanjing, “son tesoros excepcionales del Patrimonio Chino y muchos de ellos no habían salido del país antes de esta exposición“.

ming_16

Caixa Forum Palma situado en el edificio que fue del antiguo Gran Hotel de Ciutat

__________________

Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

Galería fotográfica, haced click en cualquier imagen para  ver las fotografías a mayor tamaño.

 

A la mar me voy, mis hechos dirán quién soy”, Refrán popular.

De origen humilde, modales toscos, prácticamente analfabeto, medio sordo y poco agraciado físicamente, Antoni Barceló y Pont de la Terra llegó a ser Teniente General de la Real Armada y en el Museo Naval de Madrid, se conmemora su figura en la Sala dedicada al siglo XVIII, junto a la de otros grandes marinos españoles de la Ilustración, como Blas de Lezo, Jorge Juan, el Marqués de la Ensenada, Cosme Churruca, Alcalá Galiano o Alejandro Malaspina. Con este artículo, me gustaría honrar su figura tan asombrosa, como poco conocida.

cap_toni_00

Don Antonio Barceló y Pont de la Terra, Teniente General de la Real Armada, óleo anónimo, Museo Naval de Madrid.

Nació en la casa familiar del Carrer del Ví (calle del Vino), del Barrio del Puig de Sant Pere de Palma, casi despuntando el alba del 1 de Enero de 1717, siendo bautizado al día siguiente en la Parroquia de la Santa Creu. Su padre Onofre Barceló era ya un veterano patrón mercante de 40 años, que casó en segundas nupcias con Francisca Pont de la Terra, cuando ésta tan sólo contaba con quince años —algo corriente en aquella época—; con ella tuvo cinco hijos varones pues, de su anterior esposa, Magdalena Capó no tuvo descendientes. Su familia era menesterosa y de lo único que podían presumir —asunto aún importante en su época—, era de ser cristianos viejos sin antecedentes de herejía, condena del Santo Oficio o sospechosos de fé, si bien, tampoco les faltaban recursos gracias al buen oficio de don Onofre.

La vida en Mallorca en el siglo XVIII no era sencilla, pues su economía agrícola —principal fuente de subsistencia— se hallaba al albur de las mejores o peores cosechas según los caprichos meteorológicos. En la costa, los marineros y pescadores tampoco lo tenían fácil, pues el Mediterráneo se hallaba infestado de piratas berberiscos que depredaban los buques y que también, saltaban a tierra para robar y arrasar lo que podían y secuestrar personas, sobre todo mujeres jóvenes, bien para su venta en los mercados de Oriente como concubinas destinadas a los harenes turcos, bien para cobrar elevados rescates por ellas, lo que les fuera más rentable. El destino de los hombres era más sombrío salvo que el cautivo fuera un personaje con posibles por el que cobrar una buena redención, pues con suerte, sería degollado y sin ella, pasaría el resto de su vida —nunca más de cinco años— encadenado al banco de una galeota pasando indecibles calamidades al remo, hasta fenecer de consunción.

cap_toni_03

Galeota argelina navegando en empopada presta a atacar a una presa. Óleo de A. Cortellini, Museo Naval de Madrid

Desde muy temprana edad Antoni Barceló trabajó como grumete en el jabeque de su padre, que tenía la concesión del Correo Real de Palma a Barcelona y con el que, cuando la ocasión lo requería, ejercía el corso enfrentándose a los merodeadores argelinos que, suministrándose bajo mano en la Menorca inglesa o en Gibraltar, depredaban nuestras costas mediterráneas. En el siglo XVIII el Imperio Español se desmoronaba, aunque aún éramos una potencia formidable e Inglaterra, que luchaba por obtener la supremacía naval, empleaba cualquier medio para conseguirlo, saltándose a su conveniencia todos los acuerdos de paz suscritos entre nuestras naciones.

combate_fragatas

Captura del navío de tres puentes británico Stanhope por la fragata de don Blas de Lezo, que en el cuadro ha desarbolado los masteleros de trinquete del enemigo y se prepara para dar una pasada por popa al inglés, con el fin de descargar sobre él toda la artillería de su amura de estribor. Museo Naval, óleo sobre lienzo de Ángel Cortellini

Debo aclarar en este punto que no es lo mismo un corsario que un pirata, los primeros eran armadores de mercantes artillados que recibían armamento, tropas y bastimentos para ejercer misiones temporales al servicio de la Corona bajo una llamada Patente de Corso emitida por S.M. el Rey. La patente de corso pagaba el armamento, la soldada de la infantería embarcada y una pequeña renta al armador que, a su vez, redondeaba sus ingresos con las presas enemigas que conseguía. En cuanto a los piratas o Hermanos de la Costa, se trataba de simples bandoleros oportunistas que buscaban apoderarse de cualquier embarcación, de su contenido o de sus tripulantes, siempre que de ellos pudieran obtener un rendimiento económico por el pago de sus rescates.

Con sólo 18 años Barceló ya era el Patrón del jabeque correo de Barcelona heredado de su padre. El Gobierno local le encargó ejercer de correo con la Península cada quince días, así como ser el bajel que realizara el relevo de las guarniciones militares de las Baleares, manteniéndose disponible para lo que se le ordenara, fijándosele a cambio una contraprestación de 100 pesos de plata pagaderos por la Real Tesorería de Mallorca. Pronto comenzó a distinguirse de manera sobresaliente por sus capacidades navales. El 15 de Julio de 1753 llegó a Palma en una lancha de remos la tripulación y el patrón de un jabeque mercante desarmado que transportaba una carga de hierro y que había sido atacado por dos bajeles argelinos a tres leguas de Palma. Las autoridades dieron orden inmediata de salida de los patrones Barceló y Capó con sus respectivos jabeques, cada uno con 83 marineros y 33 granaderos con sus Oficiales del Regimiento de Palma, concediendo el mando de ambos buques al joven, pero ya experto patrón Barceló. Avistados los piratas, se les dio caza y se entabló el combate hasta llegar al abordaje, con el resultado de la captura del arráez o capitán argelino, de los tripulantes berberiscos que sobrevivieron a la lucha y de sus embarcaciones.

cap_toni

El jabeque del Capitán Barceló ataca a dos jabeques berberiscos, óleo de A. Cortellini (vista parcial) Museo Naval de Madrid

La brillante acción supuso la promoción de Barceló a Teniente de Navío Graduado, es decir, con los honores del Empleo Militar, pero sin sueldo de la Armada. La recompensa que obtuvo de las presas argelinas permitió a Barceló vender su jabeque por 4.400 pesos y comprar otro mayor, con una tripulación de ochenta marineros y veinticinco granaderos embarcados con su Oficial. Siguió desempeñando su labor de correo, combinada con otras muchas operaciones que se le encomendaban y pronto su valentía multiplicó sus victorias.

En Junio de 1736, Barceló arribó a Palma transportando la usual carga de mercancías y 128 pasajeros, llevando a remolque una galeota argelina. Resultó que a la altura de la desembocadura del Llobregat fue atacado por dos galeotas enemigas a las que hizo frente, logrando con su defensa hacer huir a una de las embarcaciones, para enfrentarse a la otra con sus fuegos de artillería, fusilería y frascos de fuego. El combate fue largo y encarnizado, pues las galeotas eran propiedad nada menos que del Dey de Argel; al final fueron muertos 57 piratas, de los que 24 eran turcos (conocidos por su ferocidad); se hicieron 18 prisioneros, de los que sólo cinco quedaron ilesos, que pasarían a cumplir pena de trabajos forzados en las Maestranzas Navales. Por la parte española sólo hubo seis heridos, uno de ellos don Juan Nicolau, Segundo de Barceló, Oficial que encabezó el piquete de abordaje. En este combate destacó una mujer heroica, pasajera en el jabeque de Barceló que, en lugar de refugiarse bajo la cubierta, se expuso valientemente llevando a los combatientes pólvora, munición y frascos de fuego, arriesgando su vida bajo el nutrido fuego enemigo. De ella no se conoce su nombre, tan sólo se sabe que era hija de un boticario llamado Oliver y que estaba casada con un tal Juan de la Sal. También es hecho reseñable que tras el combate, Barceló decidiera regresar a Barcelona para que se atendiera a los heridos, lo que habla de su gran humanidad.

combate_al_turco_01

Combate entre un galeón español y dos galeras turcas, óleo de Juan de la Corte, Museo Naval de Madrid

Aquella nueva victoria le valió el empleo de Teniente de Navío en propiedad, ingresando de esta forma en el Cuerpo de Oficiales de la Real Armada, con derecho a sueldo y al uso del uniforme militar, gran honor para un hombre iletrado y de baja cuna, en un tiempo en el que para ser oficial naval, aparte de arrojo y sólida formación científica, se requería ser de familia noble.

En 1737 Barceló se casó con Francesca Bonaventura Jaume, de quien tuvo seis descendientes de los que Antoni, el primogénito, llegaría a Brigadier siguiendo los pasos de su padre; Joan y Onofre, fueron canónigos; Francisca y Antonia, profesaron como monjas en el Convento de las Madres Agustinas del Amparo de Palma; y la menor Catalina, de la que no tengo información sobre su vida.

No todas las órdenes que recibía Barceló eran de su agrado, pues aún a su seguro pesar, por requerimiento de las autoridades Palmesanas hubo de ser parte en el trágico caso de los Romeo y Julieta Mallorquines, tan magníficamente relatado en el capítulo titulado Els Olors, un amor imposible del programa de IB3 TV Un lloc amb Història, cuyos protagonistas fueron doña Isabel Fonts dels Olors i Penyafort, hija de los propietarios de la possessió de igual nombre y don Manuel Bustillos, Capitán del Regimiento de Dragones de Orán y hombre casado, que cayeron perdidamente enamorados, siendo piedra de escándalo en la Mallorca dieciochesca. Los padres de doña Isabel hicieron lo que en aquellos tiempos se estilaba: forzar el ingreso de su hija en un Convento de Clausura y el intrépido Capitán, tomó un imprudente camino propio de novelas de capa y espada: con la ayuda de personas afectas, organizó la fuga de su amada del Convento de la Misericordia de Palma, de noche, vestida de hombre y descolgándose por una cuerda, para después huir al puerto y embarcarse al amanecer en el ganguil francés Sainte Marie de la Garde, que previamente había apalabrado.

Descubierta la fuga y ante tan inmoral comportamiento, la reacción de las autoridades fue presta y ordenaron a Barceló la captura de los fugitivos, logrando detenerlos a treinta millas al SE de Cartagena, apenas rozando el éxito en su aventura. Trájolos de vuelta a Palma para que enfrentaran su trágico destino: el Capitán Bustillos fue sometido a Consejo de Guerra sumarísimo y condenado a muerte por decapitación; la suerte de la infortunada Isabel no fue mejor, pues quedó confinada de por vida en la clausura de su convento, en régimen de aislamiento absoluto en su celda, pudiendo ser sólo visitada por sus padres, sin que se le permitiera hablar o tratar con nadie más. Por si fuera poca la pena impuesta, también fue sometida al terrible castigo de pasar dos días a la semana a pan, agua y disciplinas (latigazos); aún así, doña Isabel sobrevivió cuarenta años a su amado Capitán, hasta que un 4 de Mayo, día en el que se cumplía el aniversario de su muerte, se suicidó ahorcándose en su celda presa de la desesperación, suponemos. Terrible final para tan romántica historia de amor.

Barceló, que como todo buen marino era un hombre muy religioso, también debió de cumplir con otras órdenes especialmente penosas para su espíritu, como fue el de transportar hasta Bonifacio (Córcega) a los Jesuitas expulsados de España por órdenes de S.M. el Rey Carlos-III, debido a su implicación en el Motín de Esquilache.

En 1748 se desató una terrible hambruna en Palma y en el resto de Mallorca, varios años de sequías y malas cosechas habían causado que la población no tuviera con qué alimentarse, motivo por el que las Autoridades racionaron el poco trigo disponible, lo que provocó una gran mortandad entre las personas débiles o enfermas y, a la vez, robos violentos y motines del pueblo hambriento. Ante la desesperada situación, don Juan de Castro, a la sazón Capitán General de Baleares, ordenó a Barceló su rauda partida a Barcelona con el fin de cargar todos los bastimentos de boca que pudiera conseguir. Barceló cumplió su misión en un tiempo récord, regresando con su jabeque cargado a su máxima capacidad, de tal modo que ni siquiera embarcó agua para el regreso, con el fin de que sus hombres efectuaran la travesía con la mayor celeridad y así poder traer el máximo de alimentos. Puede imaginarse el contento de los habitantes de Palma y del resto de la isla, cuando gracias a este viaje de Barceló se alivió la hambruna y se levantó el racionamiento, lo que le convirtió en todo un ídolo de los mallorquines, lo que en parte ya era.

Su actividad naval continuó incansable, lo mismo que sus victorias y ascensos en el escalafón de la Armada Real, hasta el punto de ser llamado a la Corte en Madrid, para recibir a título personal la felicitación de S.M. el Rey Carlos-III y una condecoración. Al mando ya de una flotilla de jabeques, participó en numerosas operaciones: el bloqueo a Gibraltar, los ataques y toma de Orán, sus acciones de castigo contra las flotas berberiscas . . . algo que hacía con entusiasmo cuando otros en sus circunstancias y edad, se hubieran ya retirado para disfrutar de la fortuna alcanzada con sus presas.

Pero Barceló era un extraordinario personaje, su capacidad táctica era sobresaliente y logró convencer al Rey de que el jabeque era una embarcación ideal para las operaciones navales en el Mediterráneo, por lo que se ordenó la construcción de cien unidades, de las que cincuenta de ellas logró Barceló que se construyeran en los astilleros de Palma, participando en su diseño. Cuando los fondos se agotaron por la escasez del Tesoro, se detuvo la construcción de jabeques, sin embargo, Barceló financió de su propio bolsillo 2.000 pesos de oro para que los carpinteros de ribera mantuvieran su trabajo y así poder terminarlos.

A pesar de su gran valía, el ya Capitán de Navío Barceló, por sus rudas formas de marinero y su escasa instrucción científica, era tratado con displicencia por sus pares de origen noble, dónde seguro que también habría cierta dosis de envidia por sus logros y por los honores reales conseguidos siendo plebeyo. Por contra, sus tripulaciones y conciudadanos lo adoraban.

sextante

Sextante español del siglo XVIII

Su ingenio le llevó a inventar una nueva y poderosa arma naval con la que suplió la inferioridad artillera de la Real Armada: la lancha cañonera de remos y vela que, cuando la propuso, fue tachada de inviable por sus compañeros de armas, al creer que el peso y el retroceso del potente cañón de a 24 libras que artillaba provocaría su hundimiento. No arredrándose ante ello, pagó las dos primeras lanchas de su pecunio. Téngase en cuenta que en el siglo XVIII, los pesados cañones de a 24 libras sólo se montaban en los grandes navíos de línea de tres o más puentes y de 70 cañones para arriba. La primera vez que los oficiales de la Royal Navy vieron esas lanchas también tuvieron un ataque de risa, risa que se transformó en mueca de espanto —según reconoció el propio Capitán de Navío Sayer de la R.N.—, cuando comprobaron en carne propia su terrible efectividad. Eran pequeñas, maniobreras y muy veloces, atacaban de noche buscando las popas de las fragatas inglesas (menos protegidas que los costados), de tal forma que al recibir un cañonazo, la bala barría sus cubiertas de popa a proa, causando grandes destrozos. Tras el disparo de su única pieza, las cañoneras cambiaban de posición para recargar, lo que les permitía eludir el fuego de contrabatería del inglés, que disparaba hacia los destellos de los cañonazos, incapaces de acertar de noche y entre el oleaje a un blanco tan móvil y diminuto.

can%cc%83oneras_barcelo_1

Lancha cañonera de Barceló, en la que no se representa su verga, ni su vela. Museo Naval de Madrid

Siguió Barceló patrullando nuestros mares en continua lucha, ora contra el inglés, ora contra los temibles berberiscos, alcanzando en 1762 otro sonado éxito, logrado a costa  de recibir una herida que pudo causarle la muerte. En dura batalla contra tres jabeques argelinos, en la que los derrotó e hizo 160 prisioneros, entre otros a su tristemente célebre Capitán Selim; Barceló, siempre dirigiendo el combate desde los puestos de mayor riesgo y fatiga, tal como establecen las Ordenanzas, recibió un disparo de mosquete desde una cofa, que le atravesó la cara por dos lugares deformándosela y cuya bala se alojó en su espalda; por escasos centímetros el proyectil no interesó órgano vital alguno, pero Barceló quedó muy malherido y aún así, no permitió que se le retirara del combate hasta que terminara.

cap_toni_04

El Capitán Barceló dirige la acción blandiendo el sable y tocado con su bicornio naval desde su Puesto de Mando en el alcázar de su jabeque. Óleo de A. Cortellini (fragmento), Museo Naval de Madrid

cap_toni_02

Piratas berberiscos hacen fuego desde la toldilla de su jabeque. Museo Naval de Madrid, pintura al óleo de A. Cortellini (fragmento).

Recuperado de su grave herida, prosiguió incansable su actividad, recibiendo en Enero de 1775 el ascenso a Brigadier (Contralmirante hoy en día), aunque su subida al rango de los Oficiales Generales de la Armada comenzó a acarrearle problemas de índole político. Aún así, recibió el mando de varias escuadras, participando en el socorro a la ciudad de Melilla y en las infructuosas intentonas de asalto a Argel, donde se le dio el mando de las operaciones navales, pero no de las terrestres, para las que fue designado el mediocre General O´Reilly, intervención que se saldó con un gran fracaso y numerosas bajas propias en el primer ataque; en el segundo, retirado ya O´Reilly del mando, tras ardua lucha se logró forzar un acuerdo de paz con Argel y Túnez, que fue de corta vida.

combate_naval

Todas la guerras son terribles y en este fragmento del óleo de Antonio de Brugada que representa el combate del Cabo de San Vicente entre las escuadras española e inglesa, se aprecia en toda su crudeza la lucha entre los tripulantes de dos lanchas de recogida de naúfragos, que se acometen y acuchillan con pistolas, chuzos, hachas de abordaje, remos y todo objeto contundente que hallan a mano. Museo Naval de Madrid.

Por sus acciones tras los bloqueos a Gibraltar, S.M. el Rey Carlos-III le concedió la efectividad, sueldo y honores del Grado de Teniente General de la Real Armada que ya ostentaba y, además, lo condecoró con la Orden de Carlos-III, distinción a pocos otorgada. Para aquel entonces, Barceló contaba ya con 73 años de edad. De aquellos tiempos son unas típicas coplillas gaditanas que hablan de su popularidad y que rezaban así:

Si el Rey de España tuviera / cuatro como Barceló / Gibraltar sería español / que de los ingleses no.

can%cc%83oneras_barcelo_2

Lanchas cañoneras de la Armada participan en el bloqueo y bombardeo de Gibraltar. Museo Naval de Madrid

A pesar de su avanzada edad, Barceló recibió el mando de una escuadra con instrucciones de lograr el levantamiento del cerco de Ceuta por parte de los Marroquíes, también se le ordenó el bombardeo de Tánger como represalia. A su llegada, las operaciones militares habían concluido y se anunció la llegada a Madrid de unos enviados del Sultán con el deseo de negociar la paz. Receloso Barceló de las intenciones de los musulmanes, a los que tan bien conocía, decidió quedarse en Ceuta revisando y reforzando sus defensas, por si el acuerdo de paz no se formalizaba, cumpliéndose al poco su premonición. La guerra volvió a declararse y por las intrigas políticas, no recibió Barceló el mando de la escuadra; molesto por la injusta discriminación, se quejó ante el Rey, el cual ordenó que se le retornara el mando. Aquel invierno fue muy duro, obligando a la escuadra a mantenerse en sus puertos; aparte de ello, el Sultán de Marruecos murió en lucha fraticida contra su hermano. La falta de operaciones motivó la disolución de la escuadra, pero como el problema con Marruecos seguía sin ser resuelto, al poco volvería la guerra y de nuevo, las intrigas apartarían a Barceló de su más que ganado derecho a mandar la escuadra del Estrecho y éste, dolorido por una injusticia más perpetrada contra su persona, decidió retirarse a su querida Palma, donde tras una vida plena, rindió su alma al Señor el 30 de Enero de 1797, a la edad de 80 años.

combate_naval_03

Combate del navío Glorioso contra el navío inglés Dartmouth, óleo de A. Cortellini, Museo Naval de Madrid

En cumplimiento de su última voluntad y acompañado por el duelo de sus conciudadanos, Antonio Barceló fue enterrado en la Capilla de San Antonio de la Iglesia de la Santa Creu, la del antiguo barrio marinero de Palma, donde aún descansa. En su lápida se lee:

Teniente General y heroico marino. Hijo el más ilustre de Mallorca en su siglo. Luchó tenaz y victoriosamente contra los piratas africanos y demás enemigos de España. Respetado por todos, dominó con su pericia y hazañas nuestro mar. Piadoso feligrés y espléndido protector de esta parroquia, costeó el retablo del Altar Mayor y el de esta capilla donde yace sepultado.

No fue hasta el año 1971 en que el pueblo de Palma decidió ¡al fin! conmemorar al valiente Barceló con una media estatua de bronce sobre una peana de piedra, con la inscripción: Al Patrón don Antonio Barceló, Teniente General de la Real Armada, 1717-1797. El monumento se encuentra hoy en el Paseo Marítimo, frente a la entrada al Club de Mar, aunque inicialmente estuvo ubicado en el Muelle de Poniente.

capita_barcelo

Monumento a Antonio Barceló, frente a la entrada del Club de Mar de Palma. Fuente: Wikimedia Commons.

Cuántos en nuestra Historia han sido como Barceló, que tras haberlo dado todo por su patria, se han visto relegados al olvido. Por ello, os pido que cuando paséis por el Club de Mar, miréis con agradecimiento a la efigie de este ilustre hijo de Palma, pensando que Mallorca existe como es hoy gracias a hombres generosos y nobles de corazón como nuestro Capitá en Toni. El próximo 1 de Enero de 2017 se cumplirá el tricentenario de su nacimiento y, estoy tristemente convencido de que, con la salvedad de nuestra Armada, una vez más, los politiqueos y nuestra ingrata memoria, harán que el aniversario pase prácticamente desapercibido.

Galería de imágenes (pulsad sobre cualquier foto para ver la serie):

___________________

Si alguno deseara profundizar en el personaje, le recomiendo leer el libro Antonio Barceló, mucho más que un gran corsario, del Historiador Naval don Agustín Rodríguez González, Editorial Edaf, ISBN: 978-84-414-3701-2, ganador del XIV Premio Algaba (2016).

___________________

Créditos: Fotografías tomadas por el autor en el Museo Naval de Madrid, salvo especificación en contrario; artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

Un amigo me preguntaba por qué no construíamos ahora catedrales como las góticas y le dije: “Los hombres de aquellos tiempos tenían convicciones; nosotros, los modernos, no tenemos más que opiniones y para elevar una catedral gótica se necesita algo más que una opinión”. Heinrich Heine, poeta alemán.

Desde que la Seo anunció la posibilidad de visitar las cubiertas del monumento, tuve el deseo de subir a ellas. Pensaba que desde allá arriba habría buenas vistas del skyline de Palma y, además, el poder estar cerca de los arbotantes, las vidrieras, los pináculos, las gárgolas y del resto de elementos constructivos que decoran la parte superior de la catedral, no es algo que pueda hacerse todos los días.

seo_noche

La Seo preside majestuosa las noches palmesanas

Como una de mis intenciones era la de tomar fotos desde un lugar infrecuente, tanto de Palma, como de la propia Seo, dejé pasar el tiempo y con él, las masas de visitantes del periodo estival.

En los amaneceres de Otoño el sol permanece más tiempo a poca altura sobre el horizonte y su luz rasante origina largas sombras y tonos cálidos, que son ideales para fotografiar paisajes. En los últimos días de Octubre, amanece sobre las 08:15 h y la primera entrada a las cubiertas es a las 09:00 h, momento perfecto pues para hacer la visita con la luz buscada. Las entradas hay que sacarlas por internet en la página web que la Seo tiene habilitada a tal fin y cuestan 12,00 € para el público en general; las gratuitas para residentes volaron en la primera semana de Julio, al poco de abrirse la inscripción. Cuando me apunté para una de las últimas visitas de la temporada, fui el único peticionario.

arbotantes_5

Entre los arbotantes se producen llamativos claroscuros de fuertes contrastes

pinaculo

El azul del cielo resalta los trabajos de lacería que decoran las aristas de este pináculo y del arbotante contiguo

El día designado, típico otoñal, con un luminoso cielo azul, viento en calma y apenas nubes, me presenté a las 08:45 h y allí me esperaba Sebastián, Historiador del Arte y guía para la visita. Por sorprendente que resulte, nadie más compareció a esa hora y me sentí un privilegiado, pues el recorrido se convirtió en un acto privado. 

Las imágenes que os muestro, son el resultado de aquella gratificante experiencia en la sola compañía de Sebastián, mientras éste desgranaba su interesante narración sobre los muchos avatares que, a lo largo de siete siglos, acontecieron en la sin par Seo de Palma.

vidriera_1

Cada vidriera posee un panel que cuenta a qué esta dedicada, así como su representación como si se viera desde el interior de la nave catedralicia

estructura_campanas

Para soportar el movimiento de la campana mayor de la catedral, de 4,2 toneladas de peso, en el interior del campanario se colocó una potente estructura de madera de pino, más flexible que la rígida de mampostería

carraca_aragonesa

La torre del campanario sirvió de refugio a los palmesanos durante conflictos como la Guerra de las Germanías o los ataques piratas. A veces, el aburrimiento de las largas estancias hacía que algún artista callejero de la época dibujara sus graffitis, como éste que representa una coca aragonesa, embarcación muy común en nuestro Mar Mediterráneo durante el siglo XV

pinaculo_4

Gárgolas representando animales fantásticos decoran las esquinas de este pináculo en el que también se cegaron algunas de sus ventanas para incrementar la resistencia de su frágil estructura

arbotantes_2

Los contrafuertes de la fachada Sur se decoraron con sencillos pináculos coronados por una esfera que algunos denominan “mundo”

arbotantes_1

Los arbotantes servían para transmitir los empujes del claristorio —parte elevada de la nave central donde se coloca el segundo orden de vidrieras— a los contrafuertes, lo que permitió que las catedrales góticas ganaran altura e iluminación interior con respecto a sus precedentes románicas

roseton

De todas las vidrieras, la más importante es la del rosetón Este que, con sus 12 m de diámetro y 113 m2 de superficie, es el de mayor tamaño del gótico europeo

skyline_palma_1

El “skyline” de Palma visto desde las cubiertas de la Seo es bellísimo. En la imagen se aprecia parte del centro histórico, del que sobresalen los campanarios de las iglesias de Sta. Eulalia, San Francisco y Monte Sion

sta_clara_playa

Hacia el Este se ve la Iglesia del Convento de Sta. Clara, el edificio Gesa y la playa de Can Pere Antoni

pinaculo_2

Parc de la Mar y bocana del Puerto de Palma en un día de atmósfera limpia y luminosidad extraordinaria

palacio_almudaina

Hacia el Oeste de alza la poderosa estructura del Palacio de la Almudaina con su Torre del Ángel, dedicada al Arcángel Gabriel, antiguo Patrón de Palma. Al fondo se ve el Puerto y sobre su mogote, dominando la escena por el Sur, el Castillo de Bellver

torre_del_caps_fund_march

Jardines de la Almudaina, Torre del Caps y edifico de la Fundación Bartolomé March junto a la Plaza de la Reina

bajorelieve

Tímpano triangular con un óculo inscrito decorado con bajorrelieves y trabajos de tracería, coronado por una imagen de la Inmaculada Concepción como remate de la portada que da a La Almudaina

Por último, os dejo en forma de galería la colección completa de las fotografías que tomé durante mi visita. Pulsad sobre cualquiera para ver las fotos a mayor tamaño:

Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

 

La renta es aquella parte del producto de la tierra que se paga al terrateniente por el uso de las energías originales e indestructibles del suelo” David Ricardo, Economista inglés del siglo XVIII.

Este encabezamiento sólo puede llevarnos a hablar de una antigua y bella possessió, hoy finca pública, pero que muchos siglos antes de que el turismo se convirtiera en el motor económico de la isla, era una de las más importantes entre las mil fincas agrícolas o possessions que sustentaban la vida de los pageses y senyors mallorquines. Me refiero a Raixa.

Situada en el km 12 de la carretera Palma-Sóller, dentro del Término Municipal de Bunyola, sobre una ladera que mira hacia el Sur en las estribaciones de la Sierra de Tramontana, fue en origen una alquería musulmana con abundancia de agua que, tras la conquista de la isla por Jaime I, Rey de Aragón, fue entregada por el propio monarca a Ponce IV, Conde de Ampurias, uno de los nobles que le acompañó en la empresa; después, pasó a manos de la familia Sureda de Sant Martí y más tarde, a los Zaforteza-Tagamanent.

dsc01530-copia

Fachada principal de la possessió, orientada al Sur y protegida de los vientros de tramontana por Sa Muntanyeta

La historia de la casa fue tan turbulenta como la de la propia isla de Mallorca, de la que otro día hablaré. En 1522 fue dada al fuego por los enemigos del Emperador Carlos I en la Guerra de las Germanías que, en Mallorca se conoció como Insurrección de los forans, ya que Pere-Joan Safortesa y Descatlar, a la sazón propietario del conjunto, se alineó con la causa del Emperador. En 1660 la finca pasó a manos de la familia Despuig, Condes de Montenegro, cuyos miembros reformaron, ampliaron y embellecieron la propiedad que, conoció su tiempo de mayor esplendor durante el siglo XVIII, cuando de su gobierno se ocuparon los hermanos Joan y Antoni Despuig y Dameto.

Antoni, el segundo hermano, fue todo un personaje en la Mallorca ilustrada, pues combinó su carrera eclesiástica, en la que llegó a ser Cardenal, con el mecenazgo y el coleccionismo de Arte. Amante de la escultura, en Raixa dió trabajo a los artistas Pascual Cortés, Luis Melis y Francesco Lazzarini. Con la aprobación de su hermano Joan, IV Conde de Montenegro, convirtió la casa en una villa neoclásica monumental, para cuya  construcción contrató a afamados arquitectos y maestros de obra que diseñaron bellos aposentos y jardines, obras que no pudo ver terminadas, dado que el Papa Pío VIII lo llamó a Roma y ya nunca pudo regresar a Mallorca.

dsc01543-copia

Monseñor Antonio Despuig y Dameto, clérigo, mecenas de y coleccionista de Arte e impulsor de la Raixa monumental

Desde el punto de vista arquitectónico, los edificios poseen una estructura de madera en forjados y cubierta, sustentada por muros de carga de mampostería de ripio ligada con morteros de cal. Las distintas dependencias se organizan alrededor del patio o clastra,  en el que también hay un pozo en una de sus esquinas. En el perímetro del patio se encuentran la almazara, los antiguos establos, el alojamiento de los aparceros y demás trabajadores de la possessió, la capilla y también, los aposentos de los propietarios que, como curiosidad, cuentan con una galería de estilo italianizante orientada al mediodía, desde la que se aprecia un buen panorama de los jardines y del valle que va abriéndose hacia Palma.

dsc01551-copia

Patio o clastra de la casa y ámbito en el que se desarrollaban las actividades diarias de la possessió

dsc01571-copia

La simplicidad es belleza: soporte en hierro forjado de la garrocha del pozo

dsc01599-copia

Bonito claroscuro en el pasadizo de salida de la almazara hacia el patio

dsc01595-copia

Horca para la elevación de los sacos de grano a la tolva del molino, pura ingeniería dieciochesca

dsc05784-copia

Galería orientada al mediodía en los alojamientos del senyor de la casa

 

dsc01574-copia

Puerta de acceso a la galería porticada de la cara Sur

dsc01572-copia

No se comprende una possessió sin su capilla, la de Raixa se enclava en una de las partes más antiguas de la casa, cuya bóveda data del siglo XVI

Rodeando el exterior se hallan los jardines que tanto prestigio dieron a Raixa, conocidos por los nombres dels Tarongers, de la Galería, de Entrada y de Apolo. De éste último llama la atención el hecho de que fuera encargado por un prelado, pues el jardín tiene como figura central al dios griego Apolo y a las musas de la Poesía, siendo su estilo neoclásico y su carácter eminentemente profano.

Con toda seguridad, esta obra debió ser causa de más de una polémica en la Mallorca de su tiempo, máxime considerando el conservadurismo de su sociedad y el hecho de que la Iglesia era más bien contraria a la Ilustración; pero está claro que el Cardenal Despuig fue un gran hombre que supo congeniar la tradición religiosa y las nuevas ideas surgidas en Francia posrevolucionaria. De hecho, de él se cuenta que durante su estancia en Roma, fue el principal valedor en el proceso de santificación de la mística Valldemossina Santa Catalina Tomás, la cual, de joven sirvió en Raixa al servicio de la familia Safortesa-Tagamanent, antigua propietaria de la casa. Hoy día, la Santa se encuentra enterrada en la Iglesia palmesana de Santa María Magdalena y, junto su entrada principal, se encuentra un busto en bronce del Cardenal Despuig, lo que ahora me lleva a entender la relación entre ambos personajes. Por si acaso, advierto a los maliciosos que la Santa y el Cardenal no fueron coetáneos, pues sus vidas estuvieron separadas por casi trescientos años. Ya se sabe que, entre santa y santo pared de cal y canto y, en el presente caso, algo más :))

dsc05792-copia

La escalera de los Jardines de Apolo, de bella factura neoclásica, elemento singular de la Arquitectura mallorquina del XVIII

dsc01555-copia

Escalera de salida a los jardines de la Galería

dsc01552-copia

Jardines de la Galería de estilo italianizante

dsc05796-copia

Estanque con escultura, una de las pasiones artísticas del Cardenal Despuig

dsc01545-copia

Fuente con angelote y rostros burlones en los jardines de Raixa

dsc05799-copia

Terraza-cenador sobre el estanque que se construyó para acumular agua de riego para las huertas y jardines de la casa

A principios del siglo XX, con el advenimiento de la industrialización y de los grandes cambios sociales que ésta trajo, las grandes casas europeas y, con ellas las mallorquinas, se convirtieron en inviables; con toda probabilidad, esta causa hizo que la familia Despuig vendiera la finca —ya en franca decadencia— al empresario mallorquín Antoni Jaume. Con el tiempo Raixa cayó en el abandono y sufrió graves deterioros, aunque nunca fue del todo olvidada pues, gracias a su singular atractivo, sirvió de escenario en películas como Bearn o la Sala de las Muñecas y Muerte Bajo el Sol, films que en cierto modo, ayudan a imaginar cómo era la vida en el interior de una gran possessió.

dsc01612-copia

Curioso pabellón ochavado coronando un depósito de agua en un punto elevado de la finca. Según me contaron se construyó en el siglo XIX y se empleaba como salón de fumar

dsc05823-copia

Interior del salón de fumar, cuyo corte es de estilo orientalizante, corriente que se puso de moda a finales del XIX en la Europa del Romanticismo. El banco ochavado decora el pilar central de la cubierta: ahora tratad de maginar esta sala en su tiempo, aderezada con almohadones y divanes sobre alfombras en las que poder relajarse . . .

Pero la historia esta vez tiene un final feliz, pues por su valor histórico y etnológico, en 1993 Raixa recibió un más que ganado nombramiento como Bien de Interés Cultural (B.I.C.) gracias al cual, su mantenimiento quedaba casi asegurado. A finales de 2001, tras veinticinco años de polémica, la finca fue adquirida por el Govern y el Consell de Mallorca que, poco a poco financian su rehabilitación para el disfrute público como Centro de Interpretación y Visitantes de la Sierra de Tramontana, con acceso libre y gratuito por el momento.

Digno final, para una noble casa mallorquina que estuvo a punto de perderse por la ruina, representante de toda una cultura y de un modo de vida ya desaparecido, que merece la pena conocer y difundir, por haber formado parte de nuestra Historia.

________________________

En la página web del Consell de Mallorca figura información útil para aquellos interesados en visitar esta maravilla de nuestro patrimonio que es Raixa.

________________________

Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

La educación es el movimiento de la oscuridad a la luz”. Allan Bloom, Filósofo.

Hace unos días me acerqué —una vez más— a la Seo, edificio potente donde los haya, tanto en su arquitectura, como en en su riqueza artística. Al igual que en otras ocasiones, cámara en mano pensaba tomar imágenes de los singulares juegos de luces, colores y sombras que se proyectan en el interior de la nave catedralicia, cuando el sol atraviesa sus amplios vitrales. Quería también fotografiar las reacciones de los visitantes ante su grandeza, pues cualquiera que siga este blog se habrá dado cuenta de que hacer fotos costumbristas me atrae sobremanera.

Seo_Palma_06

Seo_Palma_02

Seo_Palma_05

Seo_Palma_07

Seo_Palma_08

Seo_Palma_03

Me acercaba distraído a la Capilla del Santísimo, la que fue reformada en 2006 por Miquel Barceló, cuando comencé a escuchar el canto de unos niños en las proximidades del Altar Mayor. Eran alemanes, de un colegio que visitaba la Catedral y que, de manera espontánea, formaron un semicírculo frente al profesor cara a la nave principal y, dirigidos por su maestro, entonaron la maravillosa cantata 147 de Johan Sebastian Bach.

Seo_Palma_04

El coro de niños cantaba como los propios ángeles y siendo consciente de lo excepcional del momento, tomé la fotografía que veis arriba, apagué la cámara, me senté en un banco próximo, cerré los ojos y, transportado por la música de Bach, durante unos minutos vi la luz.

____________________________

Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-No Comercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

 

 

El hombre se adentra en la multitud por ahogar el clamor de su propio silencio”. Rabindranath Tagore, filósofo indio.

Mucho se habla en los mentideros del exceso de visitantes en Mallorca y en el resto de las Islas Baleares. No les falta razón, llevamos al menos cuatro años batiendo récords en la recepción de viajeros y la llegada de tanto turista, hace inevitable las incomodidades a cambio del beneficio económico que se producen.

Encontrar un lugar tranquilo parece una misión imposible y sólo yendo contra la tendencia se puede hallar algo de paz entre tanta vorágine. Por eso, en verano me gusta ir a Valldemossa a última hora de la tarde, cuando cae el sol y sus calles se han vaciado de visitantes. Entonces, el calor aprieta menos, la brisa —cuando la hay— es más fresca y se puede disfrutar de atardeceres en los que el sol crea sombras profundas que resaltan las texturas pétreas de las fachadas de los edificios. Además, en los límites del pueblo, se puede contemplar cómo las escarpadas laderas de la Sierra de Tramontana ganan relieve bajo la luz del ocaso.

Calles_Valldemossa_16

La luz rasante del atardecer crea estéticos claroscuros en las fachadas

Calles_Valldemossa_06

Con la caída del sol la calma regresa a las empinadas calles del pueblo

Calles_Valldemossa_13

Las macetas de flores añaden un sencillo encanto a las fachadas tradicionales

Calles_Valldemossa_07

Calles_Valldemossa_01

Carrer de Catalina Homar, recordando a la conocida amante mallorquina del Archiduque Luis Salvador

Calles_Valldemossa_08

Tras la vorágine turística, vuelven a cobrar sentido las actividades atemporales, como la de esta señora bordando al fresco de las brisas pasantes por su zaguán

Calles_Valldemossa_10

Los animales domésticos también disfrutan de la calma y se solean antes del ocaso

Calles_Valldemossa_02

Nadie en los antiguos lavaderos públicos

Calles_Valldemossa_14

Todos los jardines guardan algún misterio ¿qué se ocultará tras la arboleda?

Calles_Valldemossa_12

Me gusta la luz cálida de los atardeceres y cómo realza los colores, es muy fotográfica

Calles_Valldemossa_15

Los últimos rayos solares bañan la fachada trasera de La Cartuja ¡cuanto más bella hubiera sido si el presupuesto hubiera permitido completar el segundo campanario!

Calles_Valldemossa_09

Vista de La Cartuja de Valldemossa con el fondo de la Sierra de Tramontana desde las afueras del pueblo

Calles_Valldemossa_11

Últimas luces sobre el valle en el que se enclava Valldemossa

Octubre llegará y con las calmas meteorológicas que suceden al verano, también vendrá la bajada del número de visitantes y el cierre gradual de muchos hoteles y restaurantes de la isla. Entonces las conversaciones virarán a la tan deseada “desestacionalización” y al necesario ajuste en el perfil de nuestros visitantes para ver cómo conseguirla. Mallorca recuperará sus ritmos tranquilos salpicados de tradiciones y ferias otoñales, que son reminiscencia de una vida a escala más humana.

Y la Villa valldemossina siempre acogedora en el corazón de la Serra, seguirá entregando a quien la busca parte de su esencia, formada de belleza, contemplación y sosiego.

________________________

Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

Castillo_Capdepera_16

Puerta principal de acceso al recinto fortificado de Capdepera protegida por la Torre de sa Boira a su izquierda y un balcón amatacanado sobre ella

Corría el año 902 cuando la isla de Mallorca cayó en manos de Isam Al-Jaulani, que también fue su primer Valí (Gobernador) con el respaldo de Abderramán-III, primer Califa Omeya de Córdoba. Mallorca permaneció en manos musulmanas durante tres siglos, hasta que el 31 de Diciembre de 1229, Jaime-I el Conquistador, Rey de Aragón, la recuperó para la Cristiandad.

En contra de la extendida creencia de que los musulmanes vivieron en sus alquerías mallorquinas una existencia de paz y miel, mientras pasaban el tiempo construyendo ingeniosas obras hidráulicas para el riego de sus huertas, la realidad es que el corso era una de sus principales actividades, siendo su área de acción favorita las costas mediterráneas desde Murcia hasta Livorno, sin despreciar las grandes Islas de Córcega y Cerdeña.

Castillo_Capdepera_10

Muralla Sur del Castillo de Capdepera y Torre-Puerta del Rey Jaime (II)

Las razzias musulmanas recibían como respuesta ataques de castigo de los Reinos y Repúblicas cristianas que los sufrían, algunos de consecuencias graves para los musulmanes mallorquines, como la Cruzada que decretó el Papa Pascual-II, que reunió a 12.000 guerreros embarcados entre las 300 galeras de la República de Pisa y otras 150 de una coalición de nobles feudales Provenzales, Occitanos, Rosellonenses, Genoveses, Narbonenses, Corsos y Sardos, entre los que se encontraba Ramón Berenguer-III, Conde de Barcelona.

La Cruzada llevó a cabo el asedio, destrucción y saqueo de gran parte de Madinah Mayurqa —la antigua Palma—, en el aciago año de 1114, tal como se describe en la crónica anónima Liber Maiorichinus Gesta triumphalia per pisanos facta de Captione Hierusalem et Civitatis Maiorucarum et aliarum civitatum escrita en latín por uno de los caballeros participantes en la expedición, fechada en Pisa en 1117. Este ataque no pudo consolidar la conquista de Mallorca, debido a las amenazas de asalto a los abandonados feudos de los caballeros participantes en la Cruzada por los temidos almorávides, lo que provocó que los coaligados regresaran a sus territorios con toda celeridad.

Castillo_Capdepera_08

Torre d´es Costerans, en la cara Sur de la fortaleza

Castillo_Capdepera_19

Torre de sa Boira, recinto amurallado de Capdepera

A pesar de la conquista aragonesa de Mallorca, los ataques de piratas musulmanes continuaron —esta vez desde las Costas de Berbería—, hasta bien entrado el siglo XVIII, siendo ésa la razón de la existencia de numerosas atalayas, castillos, torres y cubetos defensivos en el perímetro costero mallorquín,  con la misión de constituirse en observatorios avanzados para prevenir incursiones enemigas y, también, facilitar la defensa ante la llegada de los temidos corsarios depredadores de bienes, ganado y personas.

Fue Jaime-II, Rey de Mallorca, quien en 1300 impulsó la construcción de la Villa Fortificada de Capdepera sobre el Puig del mismo nombre. Sus 159 m de altura sobre el nivel del mar facilitaban la vigilancia de la costa Noreste de la isla, así como la de los movimientos en el Canal de Menorca. La intención del Rey fue también conseguir el agrupamiento de la dispersa población de la zona ayudándolos en su defensa, al situar la ciudadela amurallada sobre una cota arriscada que facilitaba el establecimiento de un núcleo de resistencia en el que acogerse y armarse para repeler los ataques.

Castillo_Capdepera_11

Fortaleza de Capdepera vista desde el Sur

La visita al pueblo de Capdepera y al conjunto amurallado es interesante por su indudable interés histórico y por las vistas que se tienen del pueblo, de las montañas y de la mar que se aprecian desde los adarves y torres del conjunto. Este monumento fue adquirido en el año 1856 por don José Quint Zaforteza y Togores en pública subasta y fue propiedad de su familia hasta el año 1983, en el que su biznieto, don José Quint Zaforteza y Olives lo cedió al Pueblo de Capdepera, pasando a estar regido desde entonces por el Patronato del Castillo de Capdepera, asociación sin ánimo de lucro. La visita tiene una cuota de entrada de 3,00 € que se destinan a la conservación de la obra, catalogada como Bien de Interés Cultural (B.I.C.).

Castillo_Capdepera_06

Vistas a la costa NE de Mallorca y al canal de Menorca desde la llamada Torre de ses Dames de las murallas de Capdepera

Castillo_Capdepera_09

Iglesia de Sant Bartomeu de Capdepera, vista desde el adarve de la muralla Sur

El perímetro fortificado es triangular, con cuatro torres de planta cuadrada. En su interior, se encuentran los restos de la Torre de Nunis de origen musulmán, sobre los que se construyó un molino harinero, del que sólo queda su cuerpo cilíndrico. También puede visitarse la cisterna que data del siglo XIV y la Ermita de la Mare de Déu de l´Esperança, Patrona de Capdepera, también del XIV, que cuenta con una talla de un Cristo gótico del mismo siglo y con una espadaña sobre la portada de la que penden dos pequeñas campanas de bronce. En la que fuera la casa del Castellano que gobernaba la fortaleza, hoy puede visitarse el Museu de la Llata, el arte de trenzar las hojas del palmito para confeccionar senallas y toda clase de recipientes de cestería para el uso diario, actividad que antaño fue la principal de la zona. Antes de salir, no hay que olvidarse de ir a ver la representación de aves rapaces que Artfalcons tiene en la sala abierta situada bajo la torre llamada d´es Costerans, con ejemplares vivos de búhos reales y siberianos, halcones, cernícalos y otras especies que dedican al noble y antiguo arte de la cetrería.

Castillo_Capdepera_01

Torre musulmana d´en Nunis, sobre ella se construyó un molino harinero del que sólo queda la estructura de su cuerpo cilíndrico

Castillo_Capdepera_14

Museu de la Llata

Castillo_Capdepera_13

Diversas herramientas y formas de trenzar la llata para obtener senallas, cuerdas y otros utensilios que antaño eran precisos en los usos propios de una sociedad agrícola

Castillo_Capdepera_17

Ermita de Nª Señora de la Esperanza, Patrona de Capdepera

Castillo_Capdepera_03

En el interior de la Ermita de la Mare de Dèu de l´Esperança se expone la talla policromada de un Cristo del siglo XIV, esculpida en madera de naranjo

Castillo_Capdepera_12

Magnífico ejemplar de búho siberiano de la asociación cetrera Artfalcons

Cierro esta entrada recordando que en en Capdepera se firmó uno de los más antiguos tratados que se conocen en Mallorca, cuyos signatarios fueron el Rey Jaime-I y el Cadí musulmán de Menorca. El acuerdo fue conseguido mediante una hábil estratagema planeada por El Conquistador para hacer tributaria del Reino Aragonés a la Isla de Menorca sin necesidad de tomarla por las armas. Para ello, mandó a sus hombres encender más de trescientas hogueras en la costa y alturas frente a Menorca, con el propósito de que los musulmanes menorquines, enterados de la conquista de la isla vecina, creyeran que un gran ejército se aprestaba a invadirlos, aviniéndose a aceptar sin lucha la oferta de vasallaje que se les propuso a cambio de salvar su isla, haciendo bueno uno de los principios del gran filósofo, militar y estratega chino Sun Tzu: El supremo arte de la guerra es someter al enemigo sin luchar.

_____________________

Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

A %d blogueros les gusta esto: