Archivos para el mes de: septiembre, 2015

No se trata de pintar la vida, se trata de hacer viva la pintura”. Paul Cézanne.

El Monasterio de Lluc posee un museo que cuenta con salas dedicadas a la Arqueología, la Cerámica, la Imaginería Sagrada, el Mobiliario y el Vestuario Mallorquín tradicional, los Tejidos y, por último, con una notable Pinacoteca con obras de diversos artistas mallorquines y foráneos.

Entre los mallorquines hay un pintor contemporáneo, don Guillermo Gil Pons (Establiments, 1.936) paisajista de prolífica creatividad, que ha expuesto en galerías de Palma, Barcelona, Valencia y también, en Alemania. Su estilo podría denominarse como posimpresionista, de trazos coloristas, a veces poco definidos, cuya temática frecuente gira alrededor de los motivos cotidianos de carácter local.

AUTORETRATO G GILAutorretrato del artista frente a un bodegón de frutas veraniegas

En su larga trayectoria artística ha empleado numerosas técnicas y representado diversos motivos pictóricos, aunque en esta entrada se destaca su faceta como paisajista especializado en la Serra de Tramuntana, recogida de forma magistral en cuadros de gran formato pintados al óleo sobre lienzo. Sus imágenes nos trasladan a los enclaves que mejor muestran el carácter y riqueza de la Serra: Sóller, Deià, Valldemossa, Selva y el Torrent de Pareis, sin olvidarse de las estampas marinas de sus costas, que el artista plasma con esa especial luminosidad y colores rotundos, tan reconocibles en estas latitudes mediterráneas.

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ORIENTOrient

TORRENT DE PAREISTorrente de Pareis

GORG BLAUGorg Blau

Pocos como Guillermo Gil para mostrarnos los bosques, las rocas, el cielo y el mar de Mallorca, así como sus pueblos serranos y los esforzados pobladores que los construyeron. Podría decirse que de sus cuadros casi se desprende el aroma de los pinos y el salado regusto de las brisas que nos invitan a perdernos por los maravillosos paisajes de este Monumento Natural, consiguiendo el logro de hacer viva su pintura, demostrando, de nuevo, la certeza de la afirmación del gran Paul Cézanne en la frase que encabeza esta entrada.

LLUCALCARILlucalcari

CALA DEIÁ-IIICala Deiá

Si estas imágenes os supieran a poco, en la siguiente galería podréis apreciar una amplia selección de la obra contenida en el Museo del Monasterio de Lluc. Haciendo click en las fotos, se abren a mayor tamaño.

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Créditos: Fotografías del autor con licencia Creative Commons 4.0 Attribution-Share Alike, tomadas con autorización verbal en el Museo del Monasterio de Lluc. Para ver las fotos a mayor tamaño, pulsad sobre ellas.

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Los interesados en conocer más obra de este artista podéis encontrarla aquí.

En la entrada anterior traté sobre encinas, olivos y pinos, tres especies omnipresentes en las tierras que baña el Mediterráneo. Nos quedan aún otras siete más cuya presencia en nuestra verde isla mallorquina merece la pena ser mencionada.

4.- El almendro, primus dulcis, en mallorquín ametller, especie cultivada muy común en los campos mallorquines, culpable de que entre finales de Enero y principios de Marzo estos campos se tiñan de un bellísimo blanco que les da un un toque poético que preludia la Primavera. La almendra mallorquina —de más que justificada fama—, es un fruto seco delicioso con un importante papel en la gastronomía local, pues es rica en aceites, vitaminas, minerales y fibras; producto esencial en la respostería isleña, gracias a ellas, entre otras delicias podemos degustar el exquisito helado de ametller de Can Joan de S´Aigo, que no hay otro igual en el mundo. El halo romántico de los almendros en flor siempre ha inspirado a los poetas y en todas las sociedades que lo cultivan, se le tiene por símbolo del primer amor.

Bajo ese almendro florido,

todo cargado de flor

—recordé—, yo he maldecido

mi juventud sin amor.

Hoy, en mitad de la vida

me he parado a meditar . . .

¡Juventud nunca vivida,

quién te volviera a soñar!

Antonio Machado

En las imágenes muestro campos de almendros en las inmediaciones de la Finca Pública Raixa.

ALMENDRO 2 ALMENDRO 1 ALMENDRO 3

5.- La palmera datilera y los palmitos, phoenix dactylifera y chamareops humilis. A pesar del tamaño que algunos ejemplares alcanzan, se trata de plantas herbáceas de tronco recto y rugosa corteza. Los puristas consideran a las palmeras como una especie intrusiva y así es, puesto que fueron introducidas por los árabes en el siglo X, sin embargo, forman parte del paisaje mallorquín y no me imagino a la isla sin ellas. Los palmitos —casi nadie lo sabe—, son las únicas palmeras originarias de Europa y como consecuencia, habituales en los paisajes alrededor del Mare Nostrum. Ambas especies son muy resistentes a la carencia de humedad y a los suelos de escasos nutrientes, dándose bien en las proximidades del mar. Su empleo principal es ornamental, decorando calles, jardines y fincas campestres. Una terrible plaga está afectando a las palmeras datileras del levante y sur español, incluyendo a las baleáricas; se trata del ataque del picudo rojo, morrut roig —se le llama en la Región Valenciana—, feo escarabajo invasivo precedente de Asia, cuyas gruesas larvas devoran los corazones de las palmeras que, una vez infestadas, tienen pocas posibilidades de sobrevivir. La erradicación de estos coleópteros es muy difícil y se basa en métodos fitosanitarios de compleja y costosa aplicación. En las imágenes vemos diversas especies de palmeras, en los Jardines de Alfabia, en la Plaza de Cavallería de Palma, en Son Antem, en Portitxol y un grupo de palmitos en Balitx d´Avall.

PALMERAS ALFABIA PALMERA 1 PALMERAS GOLF 2 PALMERAS PORTITXOLPALMITOS

6.- El algarrobo, ceratonia siliqua, en mallorquín garrover, especie que de antiguo formaba parte de las maquias litorales de Mallorca junto al acebuche, pero que en el siglo XIX comenzó a cultivarse para sustituir a los viñedos que habían sido devastados por la plaga de filoxera y ahora forman bellas agrupaciones en los campos de la isla. Su fruto, la algarroba, se emplea como forraje del ganado por su elevado contenido en proteínas vegetales de alta calidad y así de rica sabe luego la sobrasada de porc negre. En algunas firas de los pueblos mallorquines se venden galletas hechas con harina de algarroba, están ricas, pero creedme que son de consistencia más que sólida. En la imagen vemos un hermoso algarrobo en una finca rural mallorquina.

ALGARROBO MAARTENVIS-COM-001

7.- El ciprés, cupressus, en mallorquín xiprer, árbol elegante de elevada talla y copa cónica que también es una estampa típica del Mediterráneo. En España se asocian a los cementerios, pues no hay pueblo sin cipreses en sus camposantos; sin embargo, es también un bello árbol de estilizada figura y cualidades arquitectónicas, pues decoran bien las márgenes de los caminos o los linderos de propiedades. Son de hoja perenne y muy longevos, llegando a vivir más de 300 años; su madera tiene escaso interés industrial y antes se empleaba para construir embalajes, aunque también a veces tiene usos más dignos, como componente de las cajas de resonancia de las guitarras. Los cipreses que aparecen en las imágenes son de la Finca Pública Raixa y del claustro del Convento de Santo Domingo, en Inca.

CIPRÉS CIPRESES CLAUSTRO

8.- El plátano de sombra, platanus hispanica o acerifolia, en mallorquín platero. Se trata de una especie foránea, de origen americano y asiático, aunque la que se ve en nuestras calles es un híbrido de ambos. Su empleo principal es en jardinería urbana, para dar protección a nuestras calles de la fuerte insolación estival; son de hoja caduca, duros, longevos y poco exigentes con los suelos, soportando bien las podas y la polución urbana. La imagen que aporto es del espectacular y antiguo ejemplar que puede admirarse en el patio —clastra— situado tras el zaguán de entrada a la Casa de Alfabia, cuyas proporciones son muy superiores a las que habitualmente se ven en las calles de las ciudades isleñas.

PLÁTANO ALFABIA 2

9.- El ficus, ficus rubiginosa, del que desconozco su nombre mallorquín, es un árbol de procedencia australiana existente en zonas subtropicales de dicho continente, aunque se adapta bien a climas templados. Alcanza también proporciones grandiosas y es tan ávido de humedad, que la toma del aire mediante raíces aéreas que proyecta desde sus ramas hacia el suelo, hasta que llegan a penetrar en él, lo que crea bases adicionales que forman con el tiempo nuevos apoyos para el tronco. En la imagen muestro parte del ejemplar que crece en el jardín de la Casa de la Misericordia, que fue plantado hacia 1.827 cuando se creó el Jardín Botánico del antiguo Hospital General; con sus más de 30 m de altura, es sin duda, el árbol de mayor tamaño de los existentes en Palma.

FICUS MISERICORDIA-03 FICUS MISERICORDIA-05

10.- La vid, vitis vinifera, en mallorquín vinya, no se trata de un árbol —pensaréis—, pero no me resisto a incluirla en esta relación debido a su neta personalidad mediterránea. Su cultivo puede trazarse hasta el Neolítico en Asia Menor, considerándose una de las actividades agrícolas más antiguas de la humanidad. Los caldos mallorquines ya eran famosos en tiempo de los romanos y en la isla hay evidencias del consumo y comercio de vino que datan, al menos, del siglo VII (A.C.) y que el historiador romano Cayo Plinio el Viejo, escribió en su tratado Naturalis Historia que “los vinos baleáricos se comparan con los mejores de Italia” y es que a los romanos les gustaron tanto las variedades mallorquinas que, al poco de la conquista de la isla por Quinto Cecilio Metelo en el año 123 (A.C.), ya organizaron rutas comerciales de transporte de nuestros caldos al corazón del Imperio y afirmaban sin empacho Beati hispani, qvibvs vivere bibere estDichosos los hispanos, para los que vivir es beber, en fin, que pronto nos conocieron . . . En la imagen, hilera de viñas de las llamadas de pie americano resistentes a la filoxera, en una típica estampa de los campos que rodean Binissalem.

VIÑAS

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No puedo ni debo extenderme más, no soy botánico y en el tintero me dejo especies maravillosas que crecen y medran en los campos y montes mallorquines, entre ellas araucarias, acebuches, madroños, lentiscos, robles, tamariscos, eucaliptos, naranjos, limoneros y un largo etcétera que otros deberán describir. Como representantes de estos árboles, adjunto una imagen de una zona boscosa próxima a Valldemossa, otra de unos coloristas madroños hecha en las montañas de Son Vida y una última de una dulce naranja de Sóller lista para ser recolectada.

BOSQUE MADROÑOS NARANJOS

Y para ti querido lector ¿cuáles son tus árboles favoritos de Mallorca?

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Créditos: Fotografías del autor con licencia Creative Commons 4.0 Attribution-Share Alike, salvo las que tienen otra indicación de autoría en su pie de página. Agradezco a Emilia Villar la aportación de las imágenes del ficus de la Casa de la Misericordia. Para ver las fotos a mayor tamaño, pulsad sobre ellas.

Árboles y amores mientras tengan raíces darán flores”. Refrán popular.

Están ahí. Forman nuestros bosques y embellecen nuestras ciudades, pero pocas veces pensamos en ellos como elementos singulares. Con frecuencia contemplamos los paisajes de la Serra de Tramuntana sin verlos —tan sólo los miramos— y, sin embargo, son parte esencial en nuestras vidas, como lo fueron de las generaciones que nos precedieron.

Sagrados en algunas civilizaciones como el baobab para los africanos, el sicomoro para los hindúes, el cerezo para los japoneses, el acebo para los druídas francos, el roble de Thor para los nórdicos, el tilo para los germanos, el abeto navideño para los cristianos, la palmera datilera para los antiguos egipcios, el garoé para los herreños y ya en nuestra cultura mediterránea, los manzanos para los antiguos griegos —símbolo del mítico Jardín de las Hespérides—, la encina símbolo de la longevidad—  y el olivo, —símbolo de la inmortalidad— y árbol con el que Hércules construyó su cachiporra, señal de su fuerza inmensa y por ello, en su iconografía es representado con una en la mano y cubierto con la piel del León de Nemea, al que mató en el primero de sus imposibles trabajos, tal como vemos en la estatua que se exhibe en el el Castillo de Bellver.

HÉRCULES

No existe en Mallorca un árbol que tenga importancia mítica como sucede en otras culturas, sin embargo, su flora se compone de maravillosas especies de las que quizá deberíamos saber algo más, por aquello de que sólo se ama de verdad aquello que se conoce.

1.- La encina, quercus ilex, en mallorquín alzina, uno de los árboles más queridos por los isleños, muy longeva, de hoja perenne, crecimiento lento y madera densa y dura; los encinares ocupan un 14% de la superficie forestal mallorquina, encontrándose a lo largo de la Sierra de Tramontana. En tiempos pretéritos ocupaban un espacio mayor, pero cuando no había otras clases de combustibles, los encinares se explotaban como productores de carbón vegetal. Hoy día las manchas de encinas crecen en tamaño, si bien de forma lenta, pues se precisan largos lapsos para su consolidación. Como representante de la especie incluyo este magnífico ejemplar que fotografié en Orient y dos encinas secas —porque son bonitas hasta malogradas—, una colonizada por musgos y líquenes en el Pla des Pouet (Alturas de Valldemossa) y la otra, decorando el bar de Es Baluard

ENCINA ORIENT

ENCINA SECA 1

ENCINA SECA 2

2.- El olivo, olea europea, en mallorquín olivera, otro árbol favorito de Mallorca y del Mediterráneo, especie sagrada para los antiguos griegos que afirmaban que el propio Zeus fue coronado con una corona hecha con sus ramas. Su cultivo se inició hace más de 6.000 años en el Oriente del Mare Nostrum y llegó a las Baleares hace “sólo” 3.000 años. Especie también longeva, de hoja perenne, troncos retorcidos de crecimiento lento, madera densa y durísima que admite un buen pulimento y por ello se puede emplear para construir artefactos y utensilios duraderos. Es buen acompañante de la encinas y de los acebuches y resistente a las sequías, la salinidad y el fuego. Al ser menos exigentes para su arraigo que las encinas, se emplea con frecuencia para repoblar zonas afectadas por incendios forestales en la Sierra de Tramontana. En las fotografías se aprecia un extraordinario ejemplar de olivera —que se asemeja a un minotauro embistiendo— que fotografié en Balitx d´Avall, una rama de olivera que decora la puerta de una casa al modo en que se hace en Caimari durante la Fira de S´Oliva y un participante en #MallorcaFeelings 2.014 plantando un olivo para repoblar Sa Gramola, cerca de Andratx, zona afectada por el incendio que en 2.013 asoló esa parte de la Serra. 

OLIVO MINOTAURO-1

OLIVO EN PTA

OLIVO 2

3.- El pino, pinus halepensis, en mallorquín pi, también conocido como pino carrasco o mediterráneo. Constituye el 80% de la población vegetal en las montañas y costas isleñas. De las muchas especies existentes en Mallorca es quizá la menos querida, por la errónea creencia de que no es autóctona, cuando la realidad es que desde hace miles de años, los pinos están presentes en todas las costas alrededor del Mediterráneo. Es un árbol poco exigente con el terreno y medra bien en cualquier lugar, sobre todo en aquellos abandonados por la agricultura y en los pedregales. De troncos rectos —en Mallorca se empleaban para obtener vigas de almazara—, crecimiento rápido, corteza gruesa e irregular, hojas perennes con forma de aguja, rico en resina y otras sustancias inflamables, es sensible a los incendios y su extinción complicada, sobre todo cuando soplan los vientos de Tramontana. Las fotos nos enseñan los increíbles lugares donde llegan a crecer los pinos mediterráneos y la belleza de aquellas playas mallorquinas en las que éstos casi llegan a tocar el agua del mar.

PINO MEDITERRÁNEOPINOS BORDE MAR PINOS MARÍTIMOS 4 PINOS MARINOS 5 PINO GOLF

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Hasta aquí la primera parte de esta entrada. En la segunda, trataré sobre otros árboles que crecen en la isla en forma de cultivos, así como alguno de aquellos que se emplean en la ornamentación de fincas y calles.

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Créditos: Fotografías del autor con licencia Creative Commons 4.0 Attribution-Share Alike. Para ver las fotos a mayor tamaño, pulsad sobre ellas.

Los espejos se emplean para verse la cara, el arte para verse el alma” George Bernard Shaw.

Debo confesar que la Seo de Palma ejerce un poderoso atractivo que me hace escribir sobre las muchas maravillas que encierran sus paredes. En mi entrada anterior conté la historia tras el encargo que se hizo al artista mallorquín Miquel Barceló de actualizar la antigua Capilla de San Pedro y, en la de hoy, trato de desvelar las razones por las que la Seo conserva numerosas obras de arte.

SEO DE PALMA

Durante la Baja Edad Media (S. XII a XV) se produjo en Europa un cambio social al que Mallorca no fue ajena. Esta evolución llevó al resurgimiento de las ciudades tal y como las entendían los romanos. Su razón hay que buscarla en la huida de los campesinos del poder feudal de los señores, en la revitalización del comercio y en el nacimiento de las agrupaciones gremiales para proteger sus intereses comunes. Los miembros de esta nueva clase se denominaron burgueses, los que viven el el burgo —la ciudad—.

Pronto se desarrolló una cierta autonomía del gobierno interno del burgo, creándose los Concejos o Ayuntamientos y brotó entre los ciudadanos el orgullo de pertenencia, así como la rivalidad entre urbes vecinas. A la vez, surgió una aproximación del hombre a Dios y a la Naturaleza, pues si Dios la creó, ésta tenía que ser buena y amándola, se acercaban a su Hacedor. 

El mayor orgullo para un burgués era que su villa contara con edificios notables y, sobre todo con una gran catedral. Todas las clases sociales colaboraban en su financiación, gracias al ánimo que este nuevo espíritu infundía a sus comunidades y lo expresaba en estas magnas obras de carácter artístico-arquitectónico, verdaderos centros geográficos y espirituales del burgo medieval.

FRONTÓN

Esta corriente floreció a la vez en toda Europa llevada de la mano de los monjes Benedictinos.  Jaime-I El Conquistador, Rey de Aragón y monarca de su tiempo, no fue ajeno a ella; por dicho motivo, una de sus primeras decisiones tras la toma de Palma el 31 de Diciembre de 1.229, fue la fundación de la actual Iglesia de San Miguel y de la nueva Seo, en el lugar que ocupaban sendas mezquitas. Privilegio del vencedor, muy del gusto de la época, pues los árabes a su vez levantaron sus mezquitas sobre antiguos templos romanos —caso de Mallorca—, o sobre iglesias visigodas, o incluso sobre sinagogas judías, cosa que también hicimos —en no pocas ocasiones— los cristianos, lo que en el fondo era un reconocimiento del carácter sagrado del lugar que ocupaban los templos y del deseo de conservarlo y potenciarlo.

Vitrales, rosetones, gárgolas, elevadas torres rematadas por pináculos, vistosas columnas nervadas que recuerdan palmeras, bóvedas de crucería con arcos fajones, portadas abocinadas con arquivoltas y bajorrelieves con figuraciones religiosas o profanas, motivos vegetales y sensación de movimiento en vertical, hacia la Luz, así es la decoración arquitectónica de la Seo de Palma, típica del estilo gótico que deja atrás la oscuridad del Románico transformándose en una suerte de naturalismo realista.

ROSETÓN RELOJ

Y en su interior, un espectacular Altar Mayor reformado por Gaudí (entre 1.904 y 1.914), antiguas capillas laterales con ricos retablos, ornamentos religiosos, relicarios —que incluyen un Lignum Crucis—, custodias y bellos grupos escultóricos, que fueron financiadas por familias isleñas de rancio abolengo, ya que a la vez les servían como sede de sus panteones familiares. No olvidemos que durante muchos siglos, los enterramientos se hacían en el suelo sagrado del interior de las Iglesias.

CRISTO GAUDI 3

S SEBASTIÁN CANDELABRO RELICARIO CRISTO 1

Los temas decorativos que se aprecian en frisos, esculturas y pinturas son de carácter religioso —aunque también los hay de corte profano y localista—. Su fin es llamar a la piedad o conmover al espectador, con escenas sobre la Pasión y Crucifixión de Nuestro Señor, la Última Cena o el Juicio Final, mientras que otras pretenden emocionar o ensalzar la maternidad, como la Piedad o la Virgen y el Niño. En la Edad Media pocas personas sabían leer y escribir, la información se transmitía de forma oral, con el apoyo de las representaciones pictóricas o escultóricas que, como antes indiqué, evolucionaron a un estilo alejado del hieratismo del Románico, que las hacían mucho más comprensibles para el pueblo al que se destinaban.

PIETÁ

CORDERO DE DIOSATLANTE

ANGELOTE

Y así, haciendo buena la afirmación del dublinés Bernard Shaw, generaciones de mallorquines y de forasteros, miraron —miramos— a nuestro interior a través de la omnipresente Seo, bella Catedral Marina y auténtico espejo de la ciudad.

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Créditos: Fotografías del autor con licencia Creative Commons 4.0 Attribution-Share Alike. Para ver las imágenes a mayor tamaño, pulsad sobre ellas.