Archivos para el mes de: julio, 2014

“Las montañas se suben dos veces: una con el piolet, la otra con la pluma”. (Kurt Diemberger).


Y haciendo bueno el dicho del montañero austriaco, os presento una de las más bellas y sencillas excursiones para realizar, incluso en verano, por la parte central de la Sierra de Tramontana.

La salida se encuentra en el Mirador de Ses Barques, posición elevada desde la que se domina una parte de la Costa Nord, con el Puerto de Sóller y el Faro de Cap Gros a nuestros pies, según miramos hacia el Oeste.

Pto de Sóller 

Señal

Como el itinerario está bien indicado, iniciaremos un suave descenso entre campos de olivos, almendros y algarrobos hacia la curiosa fuente de Balixt, a la que llegaremos tras media hora de marcha. La fuente se encuentra al fondo de un pequeño túnel, cuyo propósito era evitar que el ganado bebiera en ella y la contaminara, ya que si entraba, no podía salir marcha atrás sin ayuda. Proseguimos una hora más caminando hasta llegar a las casas de Balixt d´Avall, que veremos anunciadas por flechas ofreciendo zumo de naranja, antes pasaremos junto a un viejo olivo que se asemeja a un fiero minotauro embistiendo.

Olivos viejos

Minotauro 

Font de Balixt

Balixt d´Avall es una antigua explotación agrícola y forma un bonito conjunto muy bien conservado de pura arquitectura payesa, situado en pleno corazón de la Sierra. Las casas cuentan con una torre, una curiosa ermita, varios patios y en sus alrededores, están expuestas antiguas herramientas que se empleaban en las tareas del campo. Hoy día es un alojamiento de agroturismo en un entorno natural privilegiado, donde uno puede aislarse del mundo y desconectar con toda garantía.

Balixt d´Avall 

Ermita Balixt d´Avall

Casa de Balixt d´Avall

Arado

Alojamientos  rurales Balixt

Ahora nos encontraremos más o menos en la mitad del recorrido y, tras la comodidad de los descensos deberemos subir el pequeño Coll de Biniamar y después dirigirnos hacia la Font des Verger situada en Sa Costera. Esta parte de camino es espectacular, pues se desarrolla por un sendero que recorre la cara Norte de la Sierra en paralelo a un Mediterráneo de profundo azul turquesa al que no podremos dejar de admirar. Llegaremos al Coll de na Polla, desde donde comenzaremos la bajada final a la Cala Tuent que, poco a poco, se nos irá desvelando entre pinos que llegan hasta el mismo borde del mar.

 

Sa Costera

Sa Costera2

Cala Tuent

Cala Tuent es una pequeña maravilla en su aislamiento, está situada en una especie de circo natural rodeado por las cumbres de la Sierra de Tramontana, entre ellas la del Puig Mayor, que podrá contemplarse si la cobertura de nubes no lo impide.

Cala Tuent2 

La excursión a pie es relativamente sencilla y puede realizarse con cómodidad entre 4 y 6 horas, lo que dependerá de nuestro estado físico, de los altos que realicemos para descansar o tomar fotografías, o del tiempo que empleemos en extasiarnos con los maravillosos paisajes de la Tramontana profunda. En verano conviene salir temprano para aprovechar el frescor de la mañana y las sombras que velan la cara Norte de la Sierra.

 No nos olvidemos de llevar suficiente agua, pues las montañas calizas son exigentes en verano y solo podremos reponerla a mitad del recorrido, en Balixt d´Avall y en el restaurante que se encuentra junto a Cala Tuent, en su punto final. Parte de los caminos son pedregosos, por lo que es recomendable calzar al menos unas buenas zapatillas de trekking y llevar un gorro y protector solar para la playa. Aunque en gran parte del itinerario no hay cobertura telefónica, es aconsejable cargar a tope la batería de nuestro teléfono antes de salir, sobre todo si fuéramos a caminar solos, sin olvidarnos antes de dejar dicho dónde vamos y a qué hora pensamos regresar.

La excursión figura en aplicaciones para smartphones como Endomondo (el GPS si que funciona sin cobertura de telefonía), muy útil en caso de pérdida o error. Si supieras interpretar planos topográficos, el más recomendable es el mapa excursionista de la Editorial Alpina, Escala 1:25.000, Sierra de Tramontana Sector Central, que se puede adquirir en las librerías de Palma y de Sóller.

Ses Barques-Cala Tuent

 La altitud máxima que se alcanza en esta marcha es de 400 m sobre el nivel del mar; el desnivel total acumulado es de 900 m, de los que 250 m lo son en ascenso y 650 m en descenso, por ello lo considero de dificultad media-baja para aquellos con un estado de forma física aceptable.

En las tiendas de aplicaciones para smartphones también encontraremos muchas gratuitas de altímetros, que nos ayudarán a conocer el nivel en el que nos encontramos.

La excursión no es circular, por ello es recomendable acceder al Mirador de Ses Barques en el autobús de línea que sale del Puerto de Sóller. Una buena opción para el regreso es hacerlo por mar, tomando uno de los barcos que,  procedentes de Sa Calobra, paran en Cala Tuent y que te dejarán en el Puerto de Sóller, pero atención, antes de partir aseguraos el pasaje de vuelta adquiriéndolo previamente en las oficinas de Barcos Azules y ¡ojo a los horarios para no quedarte en tierra!

Tramontana desde la mar1

Tramontana desde la mar2

Llegada al Pto de Sóller

Créditos: Fotografías del autor (para verlas en grande pulsar sobre ellas), excepto la del plano que es de Wikimedia Commons.

“A lui che guarda, tutto è svelato”. Al que ve, todo se le descubre. Refrán italiano. Era un día fresco y luminoso, de esos verdaderamente radiantes que preceden al largo verano balear, nubes deshilachadas añadían contraste al azulísimo cielo, la Plaza de la Constitución bullía de gente yendo y viniendo a sus quehaceres, uniéndose a aquellos que salían de la primera misa en la Iglesia de Sant Bartomeu, locales y forasteros llegados en tranvía se mezclaban para compartir café y zumo mañanero en las terrazas, bajo el escrutinio de los sempiternos abueletes acomodados ya en los bancos de la plaza, viendo pasar la vida ante ellos. Pza. Constitución  Tranvía Pto. Sóller Había llegado a Sóller, ese pueblo de Mallorca —antaño aislado por la Sierra de Tramontana— sin que ello supusiera un obstáculo para su prosperidad, dado el carácter eminentemente emprendedor de los sollerics que, saliendo a la mar a buscarse la vida, hallaron en Francia su socio comercial. Quería pasar varios días recorriendo el Sector Central de la Sierra de Tramontana, pero antes deseaba conocer mejor este pueblo, deambulando sin rumbo por sus calles y arrabales. Sierra de Tramontana Prosperidad comercial es igual a edificios de porte distinguido, construidos por aquellos que con su esfuerzo conocieron las mieles del éxito. En la plaza destaca el del Banco de Sóller, cuyo autor fue el Arquitecto Joan Rubió, discípulo de Gaudí y proyectista también de la fachada del Templo de Sant Bartomeu y según se le atribuye ,de Can Prunera, la lujosa mansión que hoy es sede del Museo Modernista de Sóller y que posee una bella escalera de caracol entre otros notables elementos arquitectónicos. El Hotel La Vila es otro maravilloso edificio modernista situado en el número 14 de la Plaza, cuyos interiores decimonónicos perfectamente conservados nos transportan a otra época y bien merecen una visita, previa solicitud de permiso para hacerla, pues se destinan al disfrute particular de sus residentes. Escalera Can Prunera Can Prunera Hotel Vila Escalera Hotel Vila ESFINGE CAN PRUNERA La actividad emprendedora se desborda en la calle de la Luna; me gustan los pueblos que conservan los nombres tradicionales en sus calles, de la Luna, del Sol, de la Mar . . . allí podemos ver un caballo engalanado que se asoma desde su box como queriendo saludar a los viandantes, tras haber ganado el Grand National; toreros de largas patillas y gitanazas con caracolillos —inusuales en Mallorca—, nos contemplan desde el interior de un escaparate; la antigua Librería Calabruix, de toda la vida y por desgracia recién clausurada y un gineceo metálico que se descubre apostado en la jamba de una ventana. Caballo engalanado  Gineceo Librería Torero y folclórica Y junto a la luz, el color surge en cada rincón. El color de las flores, de las frutas, de los comestibles, de los elementos decorativos y de la ropa de moda. Colores que añaden alegres pinceladas a la sobriedad monocromática de la piedra de marés de los edificios que jalonan las calles y les devuelven esa escala humana tan atractiva para el paseante que sabe mirar y ver. Falda floridaJuguetes maderaSobrasadaFloresFlores desenfocadasVerduraMolocosCalle de marés Visitantes que se asombran de esa costumbre tan mallorquina de mostrar públicamente los zaguanes y patios de sus residencias, bellamente decorados, cumpliendo su antigua función comercial, que sirve para que sean preservados como partes esenciales de las viviendas mediterráneas. Zaguán comercialZaguán comercial 2 Y calle arriba, calle abajo, paseantes, muchos paseantes y curiosos, algunas acarameladas parejas de enamorados que toman fotos de recuerdo mientras flotan en su nube, aislados en su mundo ideal, dentro de otro mundo cuyos límites los marcan los imponentes riscos de la Sierra de Tramontana, que aparecen al doblar cualquier esquina y que son el objetivo de los muchos montañeros que toman este atractivo pueblo de Mallorca como base de partida para recorrer los senderos serranos. Fuente amorAmorTramontana en la esquinaCastillete Sóller, ese pueblo mallorquín industrioso y desenfadado es todo un asombroso espectáculo. ________________ Créditos: Fotografías del autor bajo Licencia Creative Commons 4.0, Attribution, Share-Alike. Pulsar sobre las imágenes si se desea ampliarlas.