Archivos para el mes de: marzo, 2017

En los museos y palacios somos radicales y conservadores alternativamente”. Henry James, escritor norteamericano.

El Museo de Mallorca, de titularidad estatal y gestión transferida al Gobierno Balear, fue creado en 1961 para recoger las colecciones del antiguo Museo Provincial de Bellas Artes y de otras propiedades también del Estado que se hallaban dispersas por la isla. Su sede se encuentra en el que fuera la Casa de los Condes de Ayamans, conocida como Can Desbrull y también como Ca la Gran Cristiana, nombrada así por el firme alineamiento con los Carlistas de la que fue su última propietaria de ascendencia noble, doña Catalina Zaforteza y Togores.

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La construcción del actual edificio se inició en el siglo XVI sobre el lugar que ocupaban otros dos más antiguos de traza gótica, situados en la zona más noble del casco antiguo de Palma, muy cerca de la Seo. A lo largo de la Historia fue sometido a diversas adendas y cambios, sobre todo en el XIX por la propia Catalina Zaforteza, aunque en general conserva su traza pentagonal en planta desde tiempos del Barroco. El edificio se rehabilitó para sede del Museo de Mallorca en 1976 y aunque se consiguieron amplios y asépticos espacios expositivos, en mi opinión se hizo a costa de destruir la esencia de lo que era una bellísima residencia tradicional de la nobleza mallorquina, tal como puede apreciarse en estas imágenes del catálogo de la muestra.

El museo actual alberga colecciones de pintura, escultura, cerámica y documentación relacionadas con la Historia de Mallorca y con cierta periodicidad, es sede de exposiciones temporales. Hasta el próximo dos de Abril de 2017 albergará una muy interesante, dedicada a la mencionada Catalina Zaforteza “La Gran Cristiana” formada con base al préstamo de 160 artículos por diferentes particulares. La muestra dispone las piezas exhibidas de pintura, mobiliario, vajillas, y otros elementos decorativos en la situación original en la que se hallaban en la casa, lo que nos lleva junto a fotografías de la época a cómo se disponían los verdaderos interiores en la lujosa residencia.

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Cuadros e imaginería gótica de la colección del Museo.

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La navegación en el siglo XVIII era siempre peligrosa por los posibles ataques de piratas o las tempestades. El cuadro describe una promesa hecha en medio de un temporal.

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Las salas de exposiciones interiores son amplias y luminosas, pero han eliminado el poderoso carácter que poseía la casa de Cataliza Zaforteza.

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Catalina Zaforteza, nacida en Son Berga en 1833 y fallecida en Palma en 1912, fue una mujer de carácter, culta y muy conocida en la isla por su generosidad y alma caritativa, así como por mantener en su casa una tertulia sobre literatura y política, en la que se abogaba con pasión por la causa Carlista, de la que su hermano —José Quint Zaforteza— era el Jefe en Mallorca. Casó a los 23 años con Mariano de Villalonga y Togores, Conde de Ayamans y Diputado en las Cortes, que fue el terrateniente más poderoso de Mallorca a finales del XIX y principios del XX, la boda se celebró cuando el Conde era ya un hombre de edad avanzada; doce años después Catalina enviudó, tras haber dado a luz cinco hijos.

El fallecimiento del Conde la convirtió en heredera de un enorme patrimonio que pasó a administrar con prudencia femenina y mano firme, pero por su implicación política el Gobierno la desterró a Guadalajara, de donde huyó a Montpellier engañando a las autoridades. Tras la Tercera Guerra Carlista regresó a la Isla para encontrarse con pleitos hereditarios planteados por los familiares de su esposo fundamentados en la ausencia de descendientes varones vivos del Conde de Ayamans. La subsiguiente resolución judicial le concedió la titularidad de 25 possessionsfincas agrícolas en explotación— de las muchas que en su momento pertenecieron a su familia, que llegó a tener más de cien en propiedad. . .  

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Severo aspecto de la pose del noble en sus retrato, bastón de mando en mano.

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Libreas de criados y traje de verano de dama.

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Una de las elegantes cuberterías de plata de Ca La Gran Cristiana.

Gracias a un buen amigo, entre cuyos ancestros se halla Catalina Zaforteza, tuve la fortuna de visitar la exposición de la mano de Magdalena de Quiroga, su Comisaria, que desgranó los detalles de la vida de tan interesante mujer y de la intensa época en que le tocó vivir, así como de las muchas dificultades que han de salvarse para conseguir la cesión piezas de titularidad particular con el fin de ofrecerlas al disfrute público. De Catalina Zaforteza manifestó la Consejera de Cultura en el día de la inauguración que fue “una mujer firme, de convicciones fuertes, cumplidora de su palabra, de valores irrenunciables y capaz de defender la verdad por encima de todo. Su historia constituye una de las contribuciones más valiosas de las mujeres en la evolución de la Historia de las Islas Baleares que sin embargo, no había sido valorada hasta la fecha«. Esta muestra sobre la que fue propietaria del gran casal donde se ubica hoy día el Museo de Mallorca, viene a hacerle justicia 105 años después de su muerte.

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Exposición La Gran Cristiana, la dama, la casa. Hasta el 2 de Abril de 2017 en el Museo de Mallorca. Carrer de la Portela, 5. 07001-Palma de Mallorca. Horario: M-V de 10:00 a 18:00, S-D de 11:00-14:00, L cerrado. Tlf: 971-177-838

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«El agua fue la primera materia de la que  fueron criadas todas las cosas». Tales de Mileto, Filósofo, Matemático y Geómetra.

Escondido en una profunda calle del corazón histórico de Palma se encuentran los restos de un antiguo edificio que, con toda probabilidad, junto al Palacio de la Almudaina, es el más veterano de los erigidos en Ciutat que aún conserva parte parte de sus estructuras islámicas. Se trata de un hammam (1) o baño árabe cuya fecha exacta de construcción es tan incierta, como desconocidos nos resultan el que fuera su propietario, o el alarife (2) que lo edificó.

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Las últimas dataciones lo sitúan a inicios del siglo XII, cuando los Almorávides aún regían los destinos de los mallorquines y el muecín de la Mezquita principal de Madinah Mayurqa llamaba cinco veces al día a los creyentes para que, buscando la alquibla (3) se postraran ante Alá.

Durante el dominio agareno, Madinah Mayurca llegó a contar con cuatro mil casas, cuarenta y ocho hornos, ciento veintiséis huertos, cincuenta y dos obradores, un número indeterminado de hammams y unas murallas defensivas que rodeaban el conjunto. En términos de importancia fue la quinta ciudad de la España islámica, tras Córdoba, Sevilla, Toledo y Almería.

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Hoy día quedan pocos restos de aquel tiempo de esplendor y una de las razones es que en 1114, la ciudad fue arrasada en un ataque punitivo, con carácter de cruzada promovido por el Papa Pascual-II con el fin de terminar con las razzias (4) de los corsarios mallorquines a las costas de los reinos cristianos del Oeste del Mediterráneo.

La cruzada puso en armas 12.000 guerreros embarcados en 300 galeras de la República de Pisa —particular sufridora de las razzias—, más otras 150 de una coalición de nobles feudales de la Provenza, Occitania, el Rosellón, Génova, Narbona, Córcega y Cerdeña, entre los que se encontraba Ramón Berenguer-III, Conde de Barcelona y como tal, súbdito del Rey de Aragón.

La Cruzada asedió, destruyó y saqueó gran parte de Madinah Mayurqa en el aciago año de 1114, tal como se describe en la crónica anónima fechada en Pisa en 1117 titulada Liber Maiorichinus Gesta triumphalia per pisanos facta de Captione Hierusalem et Civitatis Maiorucarum et aliarum civitatum, que fue escrita en latín por uno de los caballeros participantes en la expedición. El ataque no llegó a consolidar la conquista de Mallorca debido a las amenazas de asalto a los desprotegidos territorios de los Cruzados por parte de los Almorávides, lo que provocó que los nobles coaligados regresaran a sus feudos con toda celeridad.

A pesar de la destrucción referida y del transcurso del tiempo, se ha mantenido hasta nuestros días al menos una parte de lo que fue un hammam privado, pues los baños públicos se hallaban inventariados en el Llibre del Repartiment y éste no consta. Se trata de un pequeño conjunto de edificios de fábrica de ladrillo revestido y fachadas de piedra, de los cuales el principal es de planta cuadrada. En su interior se aprecian doce columnas de fuste liso, con capiteles de origen preislámico que, con toda seguridad fueron recuperados de una estructura anterior —bizantina o visigoda—, lo que no se conoce a ciencia cierta. Apoyados en las columnas, unos arcos de herradura soportan una bóveda semiesférica construida en ladrillo cuyas pechinas apenas conservan unas leves trazas de su decoración original.  La cúpula presenta cinco óculos cuyo propósito sería el de permitir una tenue iluminación natural y a la vez, dar salida al vapor del hammam, pues esta sala pertenecía a la parte caliente de los baños, el antiguo caldarium de los romanos, de los que los musulmanes copiaron el sistema. Las habitaciones anexas no tienen más valor que el haber pertenecido al conjunto y formar parte de lo que fueron los vestuarios o sala fría —el frigidarium—. En ellas apenas existen unos restos de lo que fue el hipocausto o suelo radiante calentado por el aire procedente de una caldera de leña que se hacía circular bajo su superficie, sistema también desarrollado por la ingeniería romana.

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Para los musulmanes acudir al hammam era un acto social, allí se cerraban tratos y se buscaba la conversación y la relajación mediante masajes con aceites aromáticos y la inhalación de los vapores termales; por desgracia la costumbre pasó al olvido en la sociedad cristiana y puede afirmarse que hasta los inicios del siglo XX, los hábitos higiénicos de nuestros antecesores dejaron mucho que desear para los estándares actuales.  

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Se cierra la visita accediendo a través de una puerta con arco de herradura a un recoleto jardín interior, el jardín de Can Fontirroig, un auténtico remanso de paz y silencio en el centro histórico de la antigua Palma, donde el canto de los jilgueros nos ayudará a imaginar que los escenarios narrados por Sherezade en las Mil y una noches, no estaban tan alejados de la vida en una casa señorial de la Madinah Mayurqa almorávide.

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Definiciones:

1.- Hammam: baños árabes

2.- Alarife: arquitecto o maestro de obras de la antigüedad.

3.-  Alquibla: la dirección hacia la Meca.

4.- Razzias: ataques por sorpresa contra asentamientos cristianos con el fin de obtener botín y esclavos; en ocasiones se asociaban con la yihad —la guerra santa— para justificarlos.

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Los Baños Árabes se localizan en el número 7 de la calle Can Serra y pueden visitarse de 09:30 a 19:00 h de Diciembre a Marzo y de 09:30 a 20:00 h de Abril a Noviembre. La entrada general cuesta 2,50 € y los niños hasta 10 años no pagan. La visita es de interés para aquellos aficionados a nuestra Historia, por cuanto son el único resto arquitectónico en pie que existe en Mallorca de netas trazas islámicas.

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Créditos: Fotografías y artículo del autor con Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional, libre copia y circulación citando autoría, sin modificación de textos o imágenes, para usos no comerciales.

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«La poesía no quiere adeptos, quiere amantes«. Federico García Lorca, poeta y dramaturgo español.

Vanessa Pérez-Sauquillo, buena amiga, poetisa en ejercicio y autora prolífica de literatura infantil, me contó que cuando estaba clasificando la obra de su padre —de casta le viene al galgo—, se encontró con una pequeña oda que había dedicado a Mallorca cuando la visitó.

Otro más que cayó rendido ante los encantos de la isla, algo que a nadie extraña a estas alturas. Pero este otro, no es uno cualquiera, es un poeta y como tal, una persona que tiene la cualidad de expresar como nadie los sentimientos. Pensad en ello, os aseguro que ya sea amor, pasión, dolor, sufrimiento, odio, admiración, melancolía, alegría, . . . siempre encontraréis a un poeta que como nadie, habrá sido capaz de describirlo de manera profunda con bellos versos.

Hoy es el Día de Baleares, un buen momento para regalar emociones en recuerdo de todos aquellos que alguna vez se emocionaron ante la belleza mediterránea y luminosa de sus Islas y de las gentes que las pueblan.

Os dejo con el poema «Recuerdos de Mallorca» de Marcos Pérez-Sauquillo y Pérez, poeta, que ilustro con una galería fotográfica de los lugares que cita:

Avanzando en la quilla del «Ciudad de Granada»,

en peripecia insomne, galeote de tercera,

salpicado el oído de un rumor de oleadas

y empapados los ojos de brisas marineras,

llego al puerto de Palma, que en sus aguas refleja

la Catedral dorada de afiladas aristas

y sus playas de moda en donde se acangreja

la piel inmaculada de lívidos turistas.

En el paseo marítimo, fingiendo una quimera,

yace postrada en tierra, con los ojos vacíos,

la cabeza solemne, rodeada de palmeras,

de aquel nicaragüense que fue Rubén Darío.

Castillo de Bellver, fortaleza redonda,

Lonja de Mercaderes, Consulado del Mar,

Almudaina morisca, restallando en la honda

que hizo célebre el nombre de hondero balear.

De infinitas nostalgias y recuerdos arcanos

por Valldemosa afloran nocturnos escondidos,

donde una rosa diaria teclea en el piano

y silba por sus calles un amor malherido.

En Porto Cristo, el agua, ahuecando la roca,

fantasea la pirueta de los cuentos de hadas.

Como fauces abiertas en el mar desemboca

la bóveda profunda de su cueva encantada.

Trampolín de la isla, en Formentor confluyen

un mar de azul cobalto con un rumor de pinos

y en la paz de sus calas las olas restituyen

las piñas revocadas con un color marino.

Banyalbufar, cultivos escalonando el monte,

azul puerto de Andratx, con claridad de espejo,

Mirador de Ses Ànimes, oteando el horizonte

en donde la belleza no puede irse más lejos.

Marcos Pérez-Sauquillo y Pérez.